"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

jueves, enero 27, 2005

SHOAH

El reverso tenebroso de esta Europa tan contenta de haberse conocido, tan presuntamente culta y cosmopolita, es su antisemitismo. La cuestión judía que ha oscilado entre el desprecio y el odio, entre la deportación y el genocidio constituye una marca cainita indeleble sobre la que Europa, tan propensa a señalar con el dedo, jamás ha pedido perdón.

Por supuesto el antisemitismo no es una cuestión de ayer sino que hoy en día, en Alemania, Rusia, España... el fantasma del exterminio hacia los judíos sigue estando vigente tras declaraciones explícitas o campañas inconscientes.

El cine no puede exorcizar dicho fantasma pero sí puede ayudar a que no se olvide la infamia, para que posibles nuevos crímenes no tengan la coartada de la ignorancia.

Shoah y Sobibor




son dos documentales enormes, tanto en calidad como en extensión, en los que Lanzmann acosa sin piedad, lejos de la equidistancia cobarde tan habitual en España con respecto a nuestros nazis, a los verdugos que en los campos de concentración masacraron a millones de víctimas. Éstas son tratadas con respeto, sin caer nunca en el sentimentalismo barato.

Otra cosa es que Lanzmann consiguiera su objetivo final, consistente en mostrar sin explicar, ya que dicha explicación implicaría, en parte, intentar comprender lo incomprensible.

2 comentarios:

LouReedCensored dijo...

No he tenido ocasión de verla. Sobre el tema hay abundante bibliografía, no la suficiente, ya que tamaño crímen es inabarcable por inexplicable. Espero aproximarme algo en la visita que pretendo hacer a Israel en agosto.
Al ser europeo, la Shoah es un estigma que nos acompañará siempre. Me produce asombro que personas profundamente cultas sean judeofobas como si de una cuestión de odios deportivos se tratara. En fin, algo que nubla la vista al más sabio. Ejemplos hay a miles.
Shalom!

Libertariano dijo...

Enhorabuena por el viaje que también me gustaría hacer a mí.

Hoy se preguntaba el presidente de Israel como fue posible que nadie hiciera nada, y el locutor de A3 ha dicho algo así como la gente lo desconocía. Falso. Goldhanger en "Los verdugos voluntarios de Hitler" demuestra como todo el mundo lo sabía pero preferían mirar a otro lado. Se negaban a sí mismos la evidencia. En el mejor de los casos. Porque algunos como Heidegger empuñaron personalmente la antorcha que encendió la pira.

La polémica sobre el libro de Farías fue instructiva hace unos años, sobre todo por los esfuerzos de algunos heideggerianos para "salvar" al Maestro de Alemania (Celan decía que la Muerte es el Maestro de Alemania)