"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, febrero 23, 2005

Y Zidane bailó

Algunos amigos critican mi madridismo. Que el liberalismo, me dicen, es incompatible con el forofismo por el equipo imperial. Quizás. Pero para alguien acostumbrado a estar siempre con las minorías, y por lo tanto a perder, el Madrid es como un refugio de estabilidad. Mi dosis de opio. Todo pasa, pero el mejor equipo de la historia permanece.

Además aún en los peores tiempos, cuando apenas el hálito del orgullo mantenían a flote a un equipo sin figuras, los madridistas hemos exigido no sólo ganar sino también jugar bien. En el Bernabeu, como en las Ventas, no sólo hay que jugarse la vida, sino jugársela con estilo, con clase. Aquí los patadones no valen -Vade retro, Clemente- y tampoco el preciosismo barato.

Ayer Zidane empezó mal, perdía balones y estaba fuera de sitio. Ronaldo sigue metafísicamente confundido con su nueva situación, ni soltero ni casado sino todo lo contrario. El resto de la tropa, sin embargo, parecía una máquina. Un Figo inmenso aparecía por el centro, por la izquierda, por la derecha. Raúl se enchufaba al área pequeña. Gravesen cortaba y distribuía. La defensa aparecía armónica y Roberto Carlos subía como en sus mejores tiempos. Casillas, como siempre, a lo suyo, con Buffon al fondo: los dos mejores porteros del mundo frente a frente.

El Madrid tocaba, sin prisa, sin pausa. Ronaldo seguía missing, pero entonces apareció Zidane y se puso a bailar, a romper cinturas, a parar las pases de cincuenta metros de Beckam con la mirada. Un artista.

Lástima que sólo les metimos uno, Raúl falló la jugada clave a puerta vacía. Siguen vivos. En Turín va a ser un infierno. Empiezo a no sentir las piernas.

7 comentarios:

Der Spieler dijo...

Hala Madrid!
Les han vuelto a dejar escapar vivos.

Saludos de un madridista liberal :-)

Freelance dijo...

Yo no estoy de acuerdo en que ser madridista y liberal sean cosas que casen malamente: creo, de hecho, lo contrario. El Real Madrid ha sido siempre un equipo globalizado, donde ricos y pobres, negros y blancos han tenido las mismas oportunidades en la medida única de su talento.

Tiene FJL un estudio muy interesante sobre este tema. En los fondos de hemeroteca de LD puede encontrarse, creo.

Libertariano dijo...

Pero no me negaras Freelance que cierta tendencia irrefrenable al monopolio sí que tenemos...

Cualquier día de estos el Comisario de la Competencia nos va a prohibir fichar a Adriano, por ejemplo, cómo no desinstalemos el Explorer, digo a Ronaldo.

Y Butragueño cada día se parece más Anakin.

Aunque yo creo que lo que de verdad nos motiva es un duopolio con el Barcelona (ojalá lleguen también la Final de la Champion y les metamos cinco ante la mirada atónita y reverenda de Europa toda)

Saludos zidanis-raulistas

LouReedCensored dijo...

Siento no opinar lo mismo.
El Madrid aburre a las ovejas y ovejas hay miles...
Me quedo con mi Atleti. Eso es un equipo de minorías. Ojo! no un equipo del pueblo (y mucho menos proletario como algún cansautor nos quiere vender), sino de minorias. Como la buena literatrua o el buen cine.
El Madrid es como Pérez Reverte. Un Best Seller que todos leen, pero sin ná dentro.
No casa bien el pensamiento y el forofismo. Confirmado queda.
Aúpa Atléti! (de Madrid, of course).

Roberto Suárez dijo...

¿Incompatible madridismo y liberalismo? ¡Anda ya! Aparte del maravilloso estudio de FJL que indica Freelance, los gustos personales no tienen nada que ver con defender un sistema donde la coacción esté penalizada.

Sin la dosis que me proporciona el Madrid, algunos días se harían insufribles. Ayer, y a pesar de que la gripe me ha vuelto a pillar, disfruté de unos minutos impagables.

José Cohen dijo...

Quizá meto la pata, pero... ¿qué hay de cierto en eso de que el RM sigue subvencionando a Ultrasur?

Roberto Suárez dijo...

No sé si es cierto o no, aunque sería interesante conocer ese dato. En cualquier caso, sería la actual directiva (como las anteriores) las que lo haría, pero aquí hablamos de algo muy distinto, que está por encima de los directivos e incluso de los propios jugadores: un sentimiento.