"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

lunes, septiembre 05, 2005

Bartlet, Jefferson y los "leoconservadores"

Jefferson sigue siendo un personaje simbólico muy importante en los EE.UU. El presidente Bartlet quiere jurar con la biblia del autor de la Declaración de Independencia, y tercer presidente de los EE.UU., su segunda investidura. La elección de la biblia de Jefferson no es una mera anécdota en el último capítulo emitido de El ala oeste de la Casa Blanca. Por el contrario, el político decimonónico se va a convertir paradójicamente en la sombra con la que va a tener que combatir Bartlet, recordémoslo: un presidente demócrata moderado, al estilo de Clinton, en su objetivo de cambiar la política exterior estadounidense 180º.

El lema de Jefferson, que los senadores y congresistas de ambos signos le recuerdan al presidente, era: “La paz, el comercio y la amistad con todas los pueblos del mundo pero sin establecer alianzas problemáticas con ninguno”. Una invitación al aislacionismo que se correspondía con la visión que tenían los fundadores de los EE.UU. de ser poco menos que otro pueblo elegido.

Fukuyama se refiere a este América Jacksoniana como una constante de la política exterior norteamericana, que los neoconservadores estarían alterando en la actualidad movidos por su idealismo democrático-capitalista. Nada que ver con el pragmatismo realista que ha dominado en los EE.UU. desde Jefferson hasta Nixon, pasando por Hoover: los EE.UU. deben mirar exclusivamente por su propio interés, y no es su responsabilidad mantener el orden internacional.

En el episodio del pasado jueves, que tendrá su continuidad hoy lunes, un funcionario del Ministerio de Defensa explica cuál es la diferencia entre una Administración republicana y otra demócrata: “Los republicanos quieren un ejército grande para mantenerlo en casa, mientras que los demócratas quieren un ejército pequeño para enviarlo a todas partes”.

Los neoconservadores (quizás sea mejor llamarlos “leoconservadores”, en honor de Leo Strauss) están cambiando esta dicotomía en los EE.UU. Hoy lunes, en la segunda parte del capítulo sobre la investidura, terminaremos por ver si lo consigue el presidente Premio Nobel de Economía (un guiño a la supuesta incapacidad demócrata para manejar la economía) y Master en Teología (otro guiño, esta vez a la supuesta irreligiosidad demócrata. Ya se sabe en EE.UU. es posible que un negro llegue alguna vez a la presidencia, pero un ateo ¡jamás de los jamases! Si acaso, masón)

3 comentarios:

Roberto Suárez dijo...

Efectivamente el aislacionismo era fundamental en los fundadores. Pero, ¿de dónde se deduce que pretendiesen ser otro pueblo elegido?

Por lo demás, el Nobel del Presidente augura una incapacidad segura (vistos algunos de los premiados...). Y su Master en Teología, cualquier cosa. Si hasta un tipo llamado Tamayo es doctor en la materia... xDDD

Libertariano dijo...

Hay bastantes testimonios de cómo se veían a sí mismos los Puritanos que impregnaron con su espíritu el sentimiento nacional yanqui. Un botón: "Los Estados Unidos son una nueva Jerusalén, designada por la Providencia para ser el teatro donde el hombre debe alcanzar su verdadera falla, donde la ciencia, la libertad, la felicidad y la gloria deben extenderse en paz"

Tanto literal, los más simples entre los puritanos, como metafóricamente, los norteamericanos creo que se han visto como el pueblo elegido para implementar la Modernidad, sólo que a su particular estilo religioso (los europeos deberíamos haberlo hecho al estilo secular, y todavía nos estamos recuperando de los nazis,los comunistas y otras virguerías modernistas)

América como un nuevo Paraíso, lejos de la vil, atea, hedonista e inmoral Europa (la Vieja Europa) Y hasta ahora.

Roberto Suárez dijo...

Interesante.