"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, abril 23, 2008

Liberales asimilados

Del debate ideológico abortado por la microcrisis del Partido Popular lo que más me sorprendió fue el artículo de Lassalle, la mejor cabeza del centro derecha español, en El País. Poco antes Rajoy, al que al parecer Lasalle escribe algunos discursos, había invitado a los liberales y a los conservadores a largarse del Partido Popular si no admitían su liderazgo y los presupuestos doctrinales de ¿la democracia cristiana?. Un demócrata cristiano, caricaturizando, es un social demócrata que va a misa con corbata, ellos, o abrigos de visón, ellas .

Vale. Aunque fuera del bipartidismo rampante hace un frío que pela para organizaciones políticas pequeñas, como sabe la izquierda extrema.

Pero Lassalle posteriormente mantuvo, en el artículo mencionado, que gran parte del programa del Partido Popular es de corte, inspiración o aire de familia liberal. De lo que se sigue que o bien a Rajoy le han metido un puro liberal tan grande como se suele fumar o no es liberalismo todo lo que reluce. Porque si Rajoy invita a los liberales a irse del partido y luego resulta que él es liberal se deduce la paradójica consecuencia de que Rajoy sugiere a Rajoy que abandone el partido.

Pero es que el artículo de Lassalle es autoparadójico porque demuestra lo mismo que dice refutar, esto es la identidad programática de los social liberales y los liberal sociales. ¿Qué punto no podría suscribir también cualquier zapaterista con matices? Es más, ¿cómo dice Lassalle que no hace falta ese debate ideológico si cuando él los ha planteado los ha perdido? Por ejemplo, en el matrimonio entre personas del mismo sexo. O cuando plantea una cómoda equidistancia entre la "jaula burocrática" y el "fundamentalismo del mercado" (lo que JMDP denominaba más literariamente la libertad enloquecida del Dinero)

Plantea Lassalle, en definitiva, que el liberalismo debe adaptarse a los desafíos o, dicho de una forma menos preciosista, adaptarse a la moda. De esta manera el liberalismo se podría subir a la ola de la desaparición de los ideologías que reduce la política a una satisfacción de los gustos populares y a los políticos a unos meros gestores. Puede ser que tenga razón y ya no haya lugar para las discrepancias dentro de un programa metafísico de acción política liberal-social. Pero en ese caso no cabe duda de que resulta más coherente -siguiendo a Giddens, Dahrendorf, etc.- y efectivo votar a un partido de centro-izquierda, un partido instalado cómodamente en el nominalismo político y en el posibilismo pragmático.

Puestos a ser simpáticos, la sonrisa socialista es irresistible.

La sorpresa estalla en fuegos de artificios cuando Lassalle pone nombre y apellidos a los autores liberales que quedan fuera del santoral del partido: Hayek y Friedman. Y todo ello, sostiene Lasalle, en nombre de un liberalismo igualitario, que también podríamos denominar "liberalismo a fuer de socialista", parafraseando a Fernando de los Ríos. Si los socialistas abandonaron a Marx como si fuera un perro para ganar las elecciones, ¿por qué no tirar por la ventana a los pensadores liberales más influyentes de los últimos cincuenta años?  Puede ser que Lassalle se refiera a la "imagen" que tanto de Hayek como de Friedman se tiene en ciertos círculos intelectuales españoles, pero de ello no se sigue que haya que renunciar a ellos sino, más bien, explicarlos de una manera más clara y precisa.  Tarea que con otros autores ha hecho muy bien el propio Lassalle.



Este rechazo por los orígenes combinado con un pragmatismo del éxito me recuerda el debate entre judíos que se producía en la Viena de principios de siglo XX. Algunos, como el padre de Popper, prefirieron abandonar el judaísmo religioso y cultural para hacerse protestantes, asimilados a la religión y cultura cristiana dominante. Popper, que no se consideraba judío, defendía a su padre de las acusaciones que le hacían, desde el judaísmo militante, de "cobarde" o "traidor". Popper pensaba que los judíos no podían esperar permanecer siendo judíos y que se les reconociera como alemanes. Pero más tarde reconoció que “no importaba si los judíos eran de clase adinerada o pobre… si habían permanecido fieles a su identidad judía o hacían ostentación de su asimilación… daba igual la carrera que eligiera un judío, topaba con prejuicios y animadversión

Los liberales "asimilados" parecen creer que por negar tres veces a Hayek van a ser admitidos con aplausos y abrazos en los cenáculos de la progresía (donde se cree que Camino es la forma cariñosa de referirse a Camino de servidumbre) Pero de esa forma únicamente conseguirán apretar ellos mismos el botón de la guillotina.

Tanto los judíos como los liberales son, a su modo, anomalías dentro de la normalidad de una país o del pensamiento político y económico. Tanto los judíos como los liberales se caracterizan por pensar a la contra, oblicuamente, desde arriba, en cualquier caso diferente. Y por eso suelen ser perseguidos. No será la primera vez ni la única que es calificado el liberalismo como "una ideología excluyente, trasnochada y anticuada" pero para los que estamos habituados a los movimientos pendulares de la historia de la filosofía no nos impresiona demasiado.

Tan solo una reserva extraordinaria y una acción contagiosa de sus ideales puede combinar su supervivencia y el éxito de sus ideas. Popper argumentaba que los principios ideológicos, dentro de su propuesta de racionalismo falibilista, tenían que ser puestos en cuestión y no ser tratados como dogmas. Pero los intentos de refutación de los principios tiene que venir de su contraste con los hechos y no de los espurios intereses electorales. También nos advertía Popper de la miseria del historicismo, la creencia en que la Historia, con mayúscula, termina por tener razón y que el Éxito, con urnas de por medio, es garantía de verdad.



PD. En la conspiración neoliberal de Mont Pelerin junto a Hayek y Friedman también estaba Popper. Y Von Mises. Y Salvador de Madariaga...

14 comentarios:

Castigador dijo...

Joder, el último enlace sobre los conjurados como Popper o Hayek es acojonante. Con lo "buenrollista", que se dice ahora que era Popper. De hecho una de las críticas que se le ha hecho al pobre(y el mismo lo dice), es que fue demasiado blando con Marx(los de enfrente le decían lo contrario, claro).

Anónimo dijo...

En el artículo dice que el PP ha asumido el liberalismo en la MAYORÍA de sus propuestas. Y se queda tan tranquilo.

aversihaysuerte dijo...

Bastante vergonzoso el artículo de Lasalle

Libertariano dijo...

Un par de liberales de los que no cabe avergonzarse, desde el punto de vista de Lasalle, serían Isaiah Berlin o Raimond Aron. Aron, como recordaba Todorov, era proclive a "comprender" los crímenes ideológicos de la izquierda de una manera que no le pasaba, of couuse, al totalitarismo de derechas.

Sólo al final de su vida asumió la identidad estructural entre ambos totalitarismos.

Un buen trabajo de Lasalle sobre Berlin
http://documentos.fundacionfaes.info/document_file/filename/779/00051-01_-_isaiah_berlin_una_reflexion.pdf

Anónimo dijo...

Pues si esta es la mejor cabeza, cómo serán las peores.

Yo confieso que, así de forma intuitiva, siempre he pensado que este señor era un trepa de libro: tan sevil como pretencioso, tan pomposo como falso. Que sí, que epata a los incartos con su plumaje de pavo real, pero, en el fondo, la nada. Una mente de alquiler, vamos. Y además alguien a quien juraría que le falta un hervor... porque ya quisiera yo verlo diez minutos lidiando con la trupe de vándalos que se empeña a diario en impedir la alfabetización de mis mejores alumnos. Supongo que huiría despavorido en busca de la poltrona más próxima, jurando que Marx, en el fondo, no era más que un adelantado de Popper.
Lo dicho... cómo serán las peores.

Mónica

Anónimo dijo...

incautos, quise decir. Ustedes perdonen.
Mónica

Carlos J dijo...

A ver si ahora nos vamos a ver obligados a mantener un debate ideológico contra una ideología a la que se le ha visto el plumero en forma de más de cien millones de muertos. El nuevo combate se ha de centrar contra la socialdemocracia, que no es otra cosa que el camino de la servidumbre. Por cierto, que sus más insignes representantes se han abstenido hasta la fecha de renegar de Stalin. Pues eso.

Mary White dijo...

Este tipo es otro desde que se casó.Tampoco es reprochable... salvando las distancias, a John Stuart Mill también le pasó.
Hay un Lasalle pre y post boda, y es que ya se sabe... todo se pega y cuanto más te arrimes, peor. :)

Iván Moreno dijo...

Yo me voy a fijar en un punto del discurso de Rajoy que me parece que se ha malinterpretado profundamente.

Rajoy (sin entrar a valorar su discurso) no pide a los liberales o a los conservadores que salgan del partido. Pide exclusivamente que se vayan a aquellos que no quieran compartir partido con otras "sensibilidades". Es más, luego afirma que el apuesta por un partido donde, como en el Arca de Noé, quepan todos (incluídos liberales y conservadores).

Por lo demás, el artículo de Lasalle es simplemente una renuncia a la defensa de los principios. Es un confundirse con el medio y con el miedo. Es pura moral de esclavo. A mí no me parece salido de una cabeza bien amueblada. Más bien parece salido de una cabeza que cree en la nada. Una cabeza moralmente hueca.

Un saludo

Libertariano dijo...

Insisto mi sorpresa porque Lasalle en sus colaboraciones con Faes y algunos artículos que le había leído se declaraba liberal sin complejos.

Quizás esta reconsideración de Hayek, es sólo una conjetura a partir del trabajo que publico en la REd Juan Urrutia sobre al austriaco, "deconstruyéndolo" (por emplear un término querido a Urrutia)

María, eso que dices del matrimonio se me escapa :-) ¿Se ha casado con Mamen Mendizabal, por suponer?

David Ballota dijo...

Mary, pareces una madre de esas que achacan los desmanes de sus hijos a las malas compañías. Te veo muy simplona, reaccionaria y maternal (proteccionista).

Lassalle siempre ha defendido ese "social-liberalismo" que paradójicamente será (y es) más hayekiano que la gestión "social-conservadora" de los populares. Al tiempo. Falta finezza y sobra prejuicio y castizismo maternal.

Por cierto, Ewa ha dimitido.

Ballota, "el fino".

Mary White dijo...

Ballota, soy maternal, protectora, reaccionaria y simplona. Se me nota de lejos. Pero te adelantaré algo más... soy de lo más ordinaria.

Libertariano, yo también le he oido en círculos róximos a FAES hablar en otro "tono". Presencié conversaciones cuando se casó con una joven diputada socialista llamada Meritxell Batet. "Esperemos que no cambie...". Pero ha cambiado. Y no sé si por su mujer o por cómo está el horno (para pocos bollos). El caso es que ha cambiado.

Libertariano dijo...

¿Social-liberal? Pues me parece estupendo pero eso de "paradojicamente hayekeano" no pega ni con cola. Aroniano, berliniano y lockeano, pero no de Hayek. Ni de broma.

Creo que al que ha faltado finura conceptual ha sido a Lasalle. Las luchas de poder en el seno del PP me importan una higa, pero me interesan las batallas conceptuales. Y pegarle una patada en el culo a Hayek porque ha sido citado por Aguirre me parece una meada fuera de tiesto.

Ni idea sobre sus influencias familiares, aunque me parece mas seguro conjeturar que publicar en El Pais, en el que Hayek siempre ha tenido mala prensa, le ha hecho cometer esa metedura de pata. De hecho, los que mas detestan el binomio Hayek-Friedman son los neoconservadores como Kristol, que sostienen que el capitalismo conduce inevitablemente al nihilismo debido a su no compromiso con sistema de valores fuertes, y los socialista con sus multiples formas de control ingenieril de la sociedad.

Y Lasalle tal y como se ha expresado (este seria un fallo de finezza por su parte) realmente me parece paradojico, pero en cuanto neocon light tratando de comprar un espacio en la esfera socialista.

Tambien comprendo que a Rajoy, el heroe del "sentido comun", la tradicion y el consenso le disguste la innovacion por sistema que promulgaba Hayek, un critico furibundo del "sentido comun", la tradicion y el consenso en un sentido fuerte.


Traduciia Urrutia una parte del prologo de "Camino a servidumbre" que no se encuentra en la edicion española:

"el verdadero liberalismo es de todas formas nítidamente distinto del conservadurismo. El conservadurismo, aunque sea con elemento necesario en cualquier sociedad estable, no es un programa social; sino que con sus tendencias paternalistas, nacionalistas y adoradoras del poder es, a menudo, mas cercano al socialismo que al verdadero liberalismo; y con sus propensiones tradicionalistas, antiintelectuales y a menudo místicos nunca atraerá, excepto en breves momentos de desilusión, a los jóvenes o a todos aquellos que creen que algún cambio es deseable en este mundo si ha de transformarse en un lugar mejor. Un movimiento conservador está obligado, por su propia naturaleza, a defender el privilegio establecido y a apoyarse en el poder del gobierno para la protección del privilegio".

Saludos hayekenaos, espero que la proxima vez que escriba sobre liberalismo un presunto liberal lo haga con mas rigor

Anónimo dijo...

jajaj como siempre tu mierda de blog se parece a una mesa de curry valenzuela. pork no te fumas un porro, hijo?

http://fish.blogs.nytimes.com/2008/04/06/french-theory-in-america/index.html

con las bragas en la mano,

mamá fish