"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, junio 20, 2008

Diálogo entre el profesor posmoderno y el estudiante tocapelotas

Profesor: En sociología todas las opiniones valen lo mismo, y todos llevamos dentro un sociólogo dentro, porque todo es subjetivo. La pretensión de convertir a la sociología en una ciencia objetiva es una tentación cientifista totalitaria que hay que combatir.

Alumno: El que todas las opiniones valgan lo mismo en sociología me parece muy democrático y a mí personalmente me resulta muy gratificante. También me parece muy simpático y muy original que usted no prepare ninguna clase magistral y convierta todas las clases en diálogos entre los alumnos. Pero tengo mis dudas: si todas las opiniones sociológicas valen lo mismo, si todo es subjetivo, ¿cómo se convirtió usted en funcionario público? Quiero decir: en las oposiciones a profesor titular, ¿con qué criterios lo juzgó a usted el tribunal? ¿Cómo le pudo preferir a usted frente a otro opositando? ¿No valía su ejercicio lo mismo que cualquier otro? Y cuando usted mismo nos juzga a nosotros, ¿no merecemos todos, por lo mismo, un excelente?



Así se refiere en la introducción de Antoni Domènech a La construcción de la realidad social de John Searle (que no es lo mismo que La construcción social de la realidad) Las preguntas del alumno quedaron sin respuesta. No consiguió el “excelente”.

3 comentarios:

mary white dijo...

Libertariano, como la vida misma.

Anónimo dijo...

Bueno, el profesor llego a ser funcionario público porque demostró que sabía hacer pensar por si mismos a los alumnos para que elaborasen una nueva teoría sociológica cada uno ya que él era incapaz de hacerlo. Por lo que tuvo que dedicarse a la enseñanza.

Anónimo dijo...

Que no os enteráis de nada, que ya de lo que te examinan es de reforma y de docilidad logsiana, no de contenidos. Además, tú puedes aprobar todas las pruebas y quedarte en la calle por no haber echado un papel en el plazo mistéricamente fijado por el burócrata. Que esto ya va de haberte ahormado al seguimiento ciego del reglamento y no de nada que tenga que ver con tu magín. A ver si os enteráis.

Y menos coñas porque la enseñanza no deja de ser enseñanza en todas partes.

Mónica