"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

jueves, abril 30, 2009

Casablanca o que muera el amor



Del famosísimo e impresionante final de Casablanca se recuerda lo de "Siempre nos quedará París". Y se suspira mientras se sonríe. Pero Rick está recordando con nostalgia el pasado... y anticipando con pavor el futuro. Porque siempre-nos-quedará-París significa que en ninguna otra ciudad del mundo tienen espacio ni tiempo Bergman & Bogart para seguir desarrollando su pasión. Que muera el amor (¡qué bestia la Jurado!)

La actitud de Rick, por tanto, es más cobarde que austera. "Siempre nos quedará París" significa que no puede superar el trauma de París, que no puede reinventar París. Supone la victoria del amor platónico, en el mejor de los casos, sobre el amor terrenal, sobre el amor físico, sobre el amor de este mundo. En el peor, la reducción de Rick a un resentido, un cínico, amigo de otro resentido, de otro cínico (pero al menos el capitán Renault no va de Rolls Royce moral y romántico, ¡viva Claude Rains!, ese irónico y distanciado voyeur).

El romanticismo en estado puro, el galán encendido de amor, el tipo que aúna a la vez a Kohlberg y a Hendrick (al cuadrado) es Vicktor Lazslo. Rick y Elsa resultan un tanto patéticos al pretender que pueden engañarlo respecto a su traición. Vicktor no sólo pasa por alto los cuernos sino también el pequeño acto de compasión que supone intentar consolarlo para que Elsa pueda irse tranquila.




Naturalmente, Rick es Bogart. Y el aura heroica de Bogart ha ocultado durante demasiado tiempo la miseria amorosa de Rick.




PD. Un final igualmente genial y que incide en la misma dirección, aunque esta vez la cobardía es mucho más evidente, es el de La edad de la inocencia. Lo habré visto veinte veces y sigo esperando que Daniel Day Lewis suba esas malditas escaleras.




Para un caso contrario, la segunda y prodigiosa parte de Antes del amanecer, es decir, Antes del atardecer. Vaya final milimétrico. ¡¡Viva Ethan Hawke!! ¡¡¡Viva el amor!!!

8 comentarios:

Nanduco dijo...

Increible!! Un blog sobre cine y política, esto no me lo puedo perder. Me pasaré más a menudo. Un saludo!!

Martín dijo...

Creo que he visto pocos finales como el de esta película. Ningún final tan feliz fue nunca tan perfecto. Como bien dices, milimétrico.

¿Qué otros "finales felices" votaríais entre los mejores del cine?

JFM dijo...

Hay en Casablanca un momento especialmente conmovedor y es el de la Marsellesa. Porque todos reciben como una bofetada en la cara aquellos de "Venga hijos de la patria el dia de gloria ha llegado", lo de "Vienen hasta dentrpo de nuestros brazos a degollar nuestros hijos y compańeras" y lo de Marhemos, marchemos que una sangre impura riegue nuestros surcos. Porque habla de no arrodillarse ante nadie ye ellos se han arrodillado antes los alemanes y escuece. Por eso cuando poco a pco todos van uniendose a ella es al mismo tiempo un gran momento de purificacion. Es posible que la dia siguiente algunos vuelvan a las andadas que la chica que salme con alemanes vuelva a hacer "colaboracion horizontal", pero al menos durante unas horas quedara purificad.

Siempre que veo esa escena se me saltan las lagrimas. Y tambien pienso que una de las grandes maldiciones de Espańtilde;a es tener un himno sin lettra (no hablo del intento ridiculo del año pasado lo que impide esos momentos de comunion nacional

JFM dijo...

Por finales felices el de "It's a wonderful life" con James Stewart una pelicula por la que siempre tuve una gran debilidad la cual se centuplicó porque durante una enfrermedad relativamente seria de mi hija fué precisamente durante su retransmision que experimentó los primeros sintomas de mejoría

Libertariano dijo...

Bienvenido, Nanduco!!! Respecto a los finales felices, hay muchos pero casi todos malos. Ahora me han venido a la mente los finales de "El último" y "Amanecer" de Murnau, geniales. Y el de "Ordet", que comentaba hace poco.

A ver cuáles más se me ocurren.

Cuánto me alegro de lo de tu hija, JFM, enganchada y feliz a Qué bellos es vivir!!!

Anónimo dijo...

Casablanca, película incomprensiblemente supervalorada.

No pasa de ser una peliculeta. Del mismo modo que nunca me ha gustado el hierático Bogart y su cargante pose.

En fin, imagino que conforme nos adentremos en el siglo XXI y vayamos tomando distancia histórica, la gente irá atreviéndose a desmontar los mitos dogmáticos del siglo XX. ¿Podrá alguien confesar que "Ciudadano Kane" es un rollazo sin ser acusado de inculto? Espero no morirme sin verlo.

Muchos "cultos" no quisieron prever las revoluciones políticas de 1989. Imagino que los mitos culturales llevan un ritmo más lento.

Miguel dijo...

interpretando "Casablanca" como un sueño, el final puede no suponer la muerte del amor sino el triunfo sobre éste de la autenticidad: Rick decide no escapar con Elsa porque no está ya enamorado. Su gesto es su redención, una prueba para sí mismo de vitalidad, de que puede ser no cínico, o de que puede jugarse el cuello por alguien (al principio del sueño, a Hugarte: "yo no me juego el cuello por nadie"). Y esto puede hacerlo porque ha encontrado y revivido su emoción pasada: ha recordado que puede volver a ser vital, que puede no ser su propio personaje. Amores terminados mal, después de un tiempo pueden dejar una rabia que no ha de confundirse con el amor original. Volver a verla le da la posibilidad de comprender esto. A esa rabia contribuyó el creer que E. le había dejado por indiferencia. Cuando E. se le vuelve a entregar, a él se le cura su herida en el amor propio, y puede rehacer una vida peligrosa y divertida con amigotes aliados, con futuras hermosas mujeres. Entonces no tiene ciertamente gana de "casarse". Ni de vivir con culpas de separador de grandes parejas. Ni de estar para siempre con aquella "forse che sì-forse che no". Aunque le gustara mucho cuando era su amante-sin preguntas en aquél mes tan feliz y ligero. Qué tiene que ver.

Para él, el "siempre tendré Paris" acaso no sea sustituir con un recuerdo un amor que podría ser real, sino reconocer sana y sinceramente que tal amor tiene mucho más de recuerdo que de futuro, teniendo en cuenta las posiblidades infinitas de una vida que se rehace. Una vez exorcizado el dolor, "Paris" queda como un ejemplo de cómo se fue feliz, una prueba de que se puede.

Y Lazslo es un pringao que le aguanta todo a Elsa, consciente de que con ella puede darse con un canto en los dientes.

Libertariano dijo...

Muy buena interpretación, Miguel. Lo bueno de Casablanca reside precisamente en esa complejidad que permite la opera aperta!!!!