"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, abril 01, 2009

Fútbol es fútbol

Algunos poetas suelen recordar su infancia y juventud en patios sevillanos a los que llega el aroma a limoneros, a magdalenas. Mariconadas. Otros poetas han curtido su infancia en campos de tierra pateando balones. Y el sabor que recuerdan es el del cuero y el polvo cuando cabeceaban a gol. Si el dolor del desamor es fuerte, más intenso es el de un balonazo bajonazo. Polvo, cuero y linimento. Esguinces, goles imposibles y derrotas gloriosas.



Cosmopoética ha editado, a cargo de Francisco J. Uriz, un pequeño volumen titulado Poesía a patadas. Se abre con dos citas de Albert Camus

Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la mora y las obligaciones de los hombres, se lo debo al futbol

Aprendí que la pelota no viene nunca por donde se la espera. Eso me ha servido en la vida.


Y termina con el inmortal verso de Vujadin Boskov

Fútbol es fútbol




Entre medias, épicos y líricos poema de Enrique Badosa, Bengt Cidden Andersson, Elísabet Jökulsdóttir, Blanca Varela (sí, una mujer puede entender el imperativo categórico y el fuera de juego, las dos cimas conceptuales de Occidente), Günter Grass, Juan Bonilla, Joan Manuel Serrat, Quique Wolff... pero no está de Rafael Alberti su Oda a Platko

Nadie se olvida, Platko,
no, nadie, nadie, nadie,
oso rubio de Hungría.

Ni el mar,
que frente a ti saltaba sin poder defenderte.
Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más regía.

Ni el mar, ni el viento, Platko,
rubio Platko de sangre,
guardameta en el polvo,
pararrayos.

No, nadie, nadie, nadie.

Camisetas azules y blancas, sobre el aire,
camisetas reales,
contrarias, contra ti, volando y arrastrándote,
Platko, Platko lejano,
rubio Platko tronchado,
tigre ardiendo en la yerba de otro país. ¡Tú, llave,
Platko, tú, llave rota,
llave áurea caída ante el pórtico áureo!

No, nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. . . . . . . . . . . . . . . . . . .

¡Oh, Platko, Platko, Platko,
tú, tan lejos de Hungría!

¿Qué mar hubiera sido capaz de llorarte?

Nadie, nadie se olvida,
no, nadie, nadie, nadie.



Un día os hablaré del documental de Kusturica sobre Maradona, el mejor jugador pegado a una línea blanca. En Buenos Aires hay burdeles con televisiones en todas las habitaciones que emiten continuamente goles y jugadas de Diego Armando. Las chicas protestan porque los cliente no las miran a ellas.




7 comentarios:

Armando dijo...

¡Es de una inicuidad humillante ver lo poco que la cultura ha hecho por el fútbol!

Sea bienvenido en todo caso este estéril intento.

Pascual González dijo...

Ya que estamos con Maradona, no nos olvidemos de Mano Negra: Santa Maradona, priez pour moi. (letra).

También tenemos a los jóvenes Derrida y Nabokov jugando al fútbol. Me suena que el primero pensó dedicarse a este deporte en vez de a la filosofía, pero no puedo asegurarlo.

La nueva imagen de la cabecera es de Belle de Jour, ¿verdad?.

Libertariano dijo...

Pareces dar a entender que hay un gap entre cultura y fútbol, Armando. Aunque sé que tu intención es buena...

Pascual, tienes que ir al Encuentro de Blogs Educativos de Andalucía o al Congreso de la Sociedad de Filosofía de Castilla La Mancha (¿patrocinado por la caja del mismo nombre?) Tenemos que hablar de Belle de Jour, de toros y demás cosas filosóficas cara a cara.

Saludos

Pascual González dijo...

Santiago, desde luego que no descarto lo de vernos en Toledo, Dios mediante y con permiso de la CCM. Lo digo en serio, eh. Toledo, el mes de octubre, veladas filosóficas... ¡puede estar muy bien!

Alejandro dijo...

Lo que comenta Armando es cierto; lo poco que la cultura ha hecho por el fútbol. Y yo añado; es increíble la materia prima que ofrece el fútbol a la cultura. Victoria, derrota, épica, esfuerzo, sueños, miedos, leyendas, solidaridad, buenos, malos, violencia, nostalgia, emoción, admiración, desprecio... podría no acabar nunca sobre los temas universales que en el fútbol se hacen carne de una manera tan palpable.

El deporte, y el fútbol en particular, es un manantial de agua fresca del que bebería la cultura formal si se abriera del todo al mundo. Porque cuando un hombre siente, hay una explosión de formas de expresarlo.

Y el fútbol hace sentir. ¿Superficial? Claro que sí. Todo lo es...

Felicidades por tu blog.

Anónimo dijo...

Futbol, toros y putas. Ole la filosofía¡ Negrito

Revertiano dijo...

Como siempre, Negrito pone el punto final. Pura filosofía pedrocheña. Gramática parda de Sancho (Panza).
Yo, por mi parte, coincido con el búlgaro, pero lo digo como lo dijo Tele Santana: "Futebol é futebol".- Pronúnciese "fuchiból é fuchiból).
Saludos y aprovecha esa proposición toledana (aprovecha... antes de rodearte de niños, ya te contaré).