
En el diario Córdoba se ha publicado un comentario que hago a El brau blau (El toro azul) de la que os hablaba ayer... Toreo jondo, cine jondo... Cante jondo
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Acurrucado todavía entre las sábanas, con el embozo subido hasta las cejas, el torero empieza su dramático diálogo con el miedo... Al miedo yo le venzo o, al menos, le contengo a fuerza de dialéctica. Es un diálogo incoherente, como el de un loco con un ser sobrenatural.
"Ea, mocito -me dice el miedo, con su feroz impertinencia, apenas me he despertado-: a levantarse y a irte a la plaza a que un toro te despanzurre.""Hombre -replica uno desconcertado-, yo no creo que eso ocurra...""Bueno, bueno -reitera el miedo-; allá tú. Pero yo, que soy tu amigo de veras, te advierto que esto que haces es una temeridad. Llevas demasiado tiempo tentando a la fortuna.""No todo es buena fortuna. Yo sé torear.""A veces los toros tropiezan, ¿no lo sabes? ¿Qué necesidad tienes de correr ese albur insensato?""Es que como yo estoy comprometido...""Bah" ¿Qué importancia tienen los compromisos? El único compromiso serio que se contrae es el de vivir. No seas majadero. No vayas a la plaza."..."Sí se acordarán... Hay que vivir decorosamente hasta el final. Me debo a mi fama. Dentro de muchos años los aficionados a los toros recordarán que hubo un toreo muy valiente.""Dentro de unos años, a lo mejor, no hay ni aficionados a los toros, ni siquiera toros. ¿Estás seguro de que las generaciones venideras tendrán en alguna estima el valor de los toreros? ¿Quién te dice que algún día no han de ser abolidas las corridas de toros y desdeñada la memoria de sus héroes? Precisamente, los gobiernos socialistas...""Eso sí es verdad. Puede ocurrir que los socialistas, cuando gobiernen...""¡Naturalmente, hombre! ¡Pues imagínate que ha ocurrido ya! No torees más. No vayas esta tarde a la plaza. ¡Ponte enfermo! ¡Si casi lo estás ya!""No, no. Todavía no se han abolido las corridas de toros.""¡Pero no es culpa tuya que no lo hayan hecho! Y no vas a pagar tú las consecuencias de ese abandono de los gobernantes.""¡Claro! -exclama uno, muy convencido- ¡La culpa es de los socialistas, que no han abolido las corridas de toros, como debían! ¡Ya podían haberlo hecho!"
Even though an inveterate plagiarist, Smith had a Columbus complex, accusing close friends incorrectly of plagiarizing him. And even though a plagiarist, he plagiarized badly, adding new fallacies to the truths he lifted. In castigating Adam Smith for errors, therefore, we are not being anachronistic, absurdly punishing past thinkers for not being as wise as we who come later. For Smith not only contributed nothing of value to economic thought; his economics was a grave deterioration from his predecessors: from Cantillon, from Turgot, from his teacher Hutcheson, from the Spanish scholastics, even oddly enough from his own previous works, such as the Lectures on Jurisprudence (unpublished, 1762-63, 1766) and the Theory of Moral Sentiments (1759). "
"Empecé a tener una cabal idea de todo esto a raíz de un hecho trivial, casual, cotidiano, como fue haber ido al cine a ver una película. El film en cuestión no era otro que "Una mente brillante", la obra protagonizada por Rusell Crowe, que ganó el Oscar a la mejor película del año 2001, en marzo de 2002. En realidad se trata de un doble galardón porque la historia narra la vida del matemático John Nash, quien en 1994 obtuvo el Premio Nobel de Economía por sus descubrimientos acerca de la denominada "Teoría de los Juegos""
"Se trata sólo de un detalle, de un instante, de apenas un momento del film en que el protagonista asevera que descubrió, literalmente, que A. Smith -el padre de la economía- no tenía razón cuando en 1776 en su obra "La Riqueza de las Naciones" esbozó su tesis principal -y base fundamental de toda la teoría económica moderna- de que el máximo nivel de bienestar social se genera cuando cada individuo, en forma egoísta, persigue su bienestar individual, y nada más que ello. En la escena siguiente de la película, el decano de la Universidad de Princeton, Mr. Herlinger, mira azorado los desarrollos matemáticos mediante los cuales Nash expone este razonamiento acerca de A. Smith y declara que, con ellos, más de un siglo y medio de teoría económica se desvanecía".
"Como economista me debía hacer una pregunta: ¿se trataba de una verdad o de una alocada idea del guionista del film? Me puse a investigar, y lo bueno del caso es que se trataba ... de una verdad".
"Pero a un economista no se le puede escapar, si está en una posición realmente científica, la real dimensión de lo que significaría la demolición del individualismo y de la libre competencia como base central de la teoría económica".
Para Graziano, Nash y sus descubrimientos habrían demolido a Smith, y con él a gran parte del arsenal teórico que se enseña en las universidades y nos venimos a enterar 50 años después. ¿Manipulación?
Dice Graziano: "Es necesario remarcar que Nash descubre que una sociedad maximiza su nivel de bienestar cuando cada uno de sus individuos acciona a favor de su propio bienestar, pero sin perder de vista también el de los demás integrantes del grupo. Demuestra cómo un comportamiento puramente individualista puede producir en una sociedad una especie de "ley de la selva" en la que todos los miembros terminan obteniendo menor bienestar del que podrían. Con esta premisa, Nash profundiza los descubrimientos de la Teoría de los Juegos, descubierta en la década del '30 por Von Neumann y Morgestern, generando la posibilidad de mercados con múltiples niveles de equilibrio según la actitud que tengan los diferentes jugadores, según haya o no una autoridad externa al juego, según sea el juego cooperativo o no cooperativo entre los diferentes jugadores. De esta manera, Nash ayuda a generar todo un aparato teórico que describe la realidad en forma más acertada que la teoría económica clásica, ..."
Algunos parecen que se levantan con ganas de quemar algún convento y cambiar sus plumas por piquetas. Otros, por el contrario, parecen seguir sintiendo una irresistible nostalgia por los tiempos en que sus padres mantenían el país en un puño de hierro. Las dos Españas, tan cainitas y aburridas como siempre. Pero afortunadamente hay una tercera España, liberal y democrática, heredera de Clara Campoamor y Manuel Chaves Nogales, que hoy es mayoría y sobre la que se ha fundamentado la convivencia democrática en libertad y prosperidad de los últimos treinta años.
Pero los hunos y los hotros, perseverantes en sus dogmatismos, siguen agitando sus fantasmas ideológicos en un enfrentamiento ridículo pero no por ello menos molesto. Ahora un grupo de poetas ha tenido la ocurrencia de exigir que sea retirada la escultura que realizó Francisco López Burgos situada en la Plaza de Bibataubín. Que sean conocidos por su vinculación con el mundo de la letras hace que su dislate sea especialmente ominoso. Están dispuestos a cometer un atentado contra la cultura, cargándose una de las pocas esculturas dignas que hay en la capital, en nombre de una actitud ideológica estrecha y rencorosa. La respuesta del Ayuntamiento tampoco se ha caracterizado por su inteligencia y altura de miras. Ha sido un movimiento meramente a la defensiva, un típico enroque de quien no se siente muy seguro de su posición quizás porque está atenazado por la mala conciencia.
El problema de la escultura es que está dedicada a José Antonio Primo de Rivera, el fundador del principal partido fascista durante la República y que fue ejecutado durante la guerra civil. Más tarde el régimen dictatorial de Franco lo convirtió en un mito y un mártir en su provecho. Lo que es menos conocido es que José Antonio y Federico García Lorca eran amigos. El poeta tenía una predisposición hacia el entendimiento, el diálogo y la empatía hacia todos los seres humanos, más allá de su adscripción política. Orientado hacia la izquierda política, Federico trataba de tender puentes entre los extremistas de uno y otro bando. Gabriel Celaya escribió en Poesía y verdad como el propio Federico le contó que acostumbraba a cenar con Primo de Rivera. En secreto, no fueran a enterarse las tribus respectivas.
Ni destrucción de la escultura, ni enrocamiento en una negativa estéril, la solución auténticamente superadora de rencores enquistados pasa por la reapropiación del monumento, dedicándolo a la memoria de la amistad de aquellos dos hombres, Federico y José Antonio, que murieron bajo las balas del odio y la lucha fratricida. Es hora de sumar y no de restar.

Después de todo uno de sus axiomas era:
Un mismo texto permite incontables interpretaciones: no hay una interpretación “correcta”.
Empecemos por aquí mismo. Nietzsche ha venido siendo considerado en los últimos tiempos como el primero entre los posmodernos. Esta moda filosófica, como la habría denominado Leo Strauss, consiste en rechazar toda posibilidad de verdad, tanto en la teoría, argumentando que es imposible definir qué es la verdad o establecer condiciones de posibilidad de la misma, como en la práctica, lo que llevaría a hablar de consenso, solidaridad y otros conceptos como sustitutivos del viejo y elusivo concepto de verdad.
Aunque su última manifestación haya sido el pensamiento “débil” a lo Vattimo o la deconstrucción a lo Derrida, lo cierto es que tiene la posmodernidad un largo pasado que le hace ser, en el fondo, una nueva manifestación de una constante premoderna. Entre los fragmentos conservados del sofista Gorgias se encuentra esta sucesión lógica que debería figurar en el frontispicio de cualquier Academia posmoderna:
Uno, y el primero, que nada existe… aunque algo existiera, sería incognoscible e ininteligible para el hombre… y si pudiera ser captado, sería incomunicable a los demás…
Un poco más tarde, y en otro contexto, Kant nos advertía de dos fuerzas dialécticas y retóricas que hacían zozobrar el barco del pensamiento racional, los hijos de Platón, por un lado, y los hijos de Gorgias, en la esquina opuesta
“Su dominio (de la razón), bajo la administración de los dogmáticos, empezó siendo despótico. Pero, dado que la legislación llevaba todavía la huella de la antigua barbarie, tal dominio fue progresivamente degenerando, a consecuencia de guerras intestinas, en una completa anarquía; los escépticos, especie de nómadas que aborrecen todo asentamiento duradero, destruían de vez en cuando la unión social. Afortunadamente, su número era reducido”
Desafortunadamente, ahora mismo son legión, como suele denunciar Harold Bloom desde su atalaya de Yale sobre los estudios literarios
“Este proceso de destrucción, que comenzó con la contracultura de los sesenta, tuvo mucho que ver con la guerra del Vietnam. Entonces nació un rencor que a su vez dio lugar a esa tendencia que yo he llamado 'la escuela del resentimiento'… En el mundo anglosajón el estudio serio de la literatura ha muerto.”
Pero, entre todos, es Nietzsche quien carga con mayor responsabilidad porque, como explica Bernard Williams, fue él quien descubrió los problemas fundamentales epistemológicos a los que nos enfrentamos. Y el concepto de verdad, y su destino en nuestra civilización, está indisociablemente unido al de libertad. Los posmodernos acostumbran a tener a Nietzsche como la figura favorita de su santoral laico. Irónico y mordaz, metafórico y paradójico, elusivo y ambiguo, aforístico e historicista, el filósofo alemán constituye el paradigma del ironista perfecto que es el modelo del filósofo según Richard Rorty. Quizás un poco demasiado excesivo, violento, aristocrático y misógino para la exarcerbada sensibilidad posmoderna pero explicable por razón del contexto histórico que le tocó vivir. Argumenta Vattimo:
“Se puede sostener legítimamente que la posmodernidad filosófica nace en la obra de Nietzsche… la verdad misma… es un valor que se diluye; la creencia en la superioridad de la verdad sobre la no verdad o sobre el error es una creencia que se impuso en situaciones vitales determinadas… y que, por otra parte, se funda en la convicción de que el hombre puede conocer las cosas “en sí mismas”, lo cual se revela empero imposible, ya que precisamente… (se) revela que el conocimiento no es otra cosa que una serie de metaforizaciones que van de la cosa a la imagen mental, de la imagen que expresa el estado del individuo y de esta palabra a la palabra impuesta como la palabra “justa” por las convenciones sociales, y luego de nuevo, de esta palabra canonizada a la cosa de la cual percibimos sólo los rasgos más fácilmente susceptibles de expresarse en metáforas en el vocabulario que hemos heredado…”
Vattimo está equiparando de manera superficial e interesada, quizás de forma espuria o simplemente sólo por ignorancia, la modernidad a una concepción de la verdad como correspondencia enunciada en el texto de manera más bien torpe. Por un lado, reduce las distintas posibilidades de explicar conceptualmente la verdad a la noción esencialista de verdad, que plantea un isomorfismo entre los enunciados, o las proposiciones, del lenguaje y la estructura oculta de la realidad. Pero, además, introduce en un gigantesco salto lógico no argumentado al considerar una explicación en clave materialista cultural del sustrato sociológico del lenguaje.
Lo que resulta relevante del texto de Vattimo no es lo que explica, poco y mal, sino la conclusión política a la que llega: la asunción del fracaso epistemológico de la modernidad conduce inexorablemente al nihilismo como salida. Lo que nos muestra, negativamente, que el futuro de la modernidad, de la ilustración y del liberalismo pasa por una reivindicación sofisticada del concepto de verdad.
Esta reivindicación sofisticada del concepto de verdad es el que está llevando a cabo la así llamada filosofía analítica en una “guerra cultural” paralelo al que lleva a cabo el mencionado Harold Bloom en el terreno literario. Antes hemos citado a Bernard Williams, en cuyo último libro defiende que
“Hemos de tener claro que la noción de verdad cumple una función central de nuestra comprensión del lenguaje y de las otras personas… en la medida en que perdamos el sentido del valor de verdad, sin duda perderemos algo y hasta puede que lo perdamo todo"
Y explícitamente vincula dicha defensa del valor de la verdad al “espíritu de la crítica liberal”. En la senda trazada póstumamente por Williams, además de un defensor de la verdad también podemos encontrar en él al más fiero defensor de la libertad y de una anarquía a fuer de liberal, libertariana...

“Pertenece por entero al espíritu del colectivismo lo que Nietzsche hace decir a su Zaratustra: “Mil objetivos han existido hasta aquí porque han existido mil individuos. Pero falta todavía la argolla para los mil cuellos: el objetivo único falta. La humanidad no tiene todavía un designio. Pero decidme, por favor, hermanos: si aún falta a la humanidad el designio, ¿no es la humanidad misma lo que falta?”
“Creadores lo fueron primero los pueblos, y sólo después los individuos; en verdad, el individuo mismo es la creación más reciente.”
“El placer de ser rebaño es más antiguo que el placer de ser un yo: y mientras la buena conciencia se llame rebaño, sólo la mala conciencia dice: yo”
“El Estado miente en todas las lenguas del bien y del mal; y diga lo que diga, miente – y posea lo que posea, lo ha robado.
… Confusión de lenguas del bien y del mal: esta señal os doy como señal del Estado. ¡En verdad, voluntad de muerte es lo que esa señal indica! ¡En verdad, hace señas a los predicadores de muerte!
¡Nacen demasiados: ¡para los superfluos fue inventado el Estado!
¡Miras cómo atrae a los demasiados! ¡Cómo los devora y los masca y los rumia!
“En la tierra no hay ninguna cosa más grande que yo: yo soy el dedo orden¡ador de Dios”…
¡Héroes y hombres de honor quisiera colocar en torno a sí el nuevo ídolo! ¡Ese frío monstruo – gusta de calentarse al sol de buenas conciencias!
Todo quiere dároslo a vosotros el nuevo ídolo, si vosotros lo adoráis: por ello se compra el brillo de vuestra virtud y la mirada de vuestros ojos orgullosos.



"valiente mal hombre", "maquiavélico", "dictador regicida", "héroe de la libertad", "tirano militar", "líder proletario", "gran luchador inconformista", "protofascista", siendo comparado con los nazis y con Lenin


"¿Tiene sentido el republicanismo en una monarquía parlamentaria como la española?". Y el filósofo político de moda respondió: "Es importante señalar que el republicanismo no es antimonárquico. Tomemos el caso de Inglaterra, en donde no era así. Para comprender el sentido profundo del republicanismo vale la pena saber por qué está conectado con el sentimiento antimonárquico. El concepto central del republicanismo es de la libertad como no-dominación, es decir, la oposición al amo. Y el amo más obvio es el monarca absoluto. De ahí la vinculación entre republicanismo y oposición a la monarquía. Pero el caso de la democracia constitucional es otro, ya que en él el monarca no es una amenaza semejante. No obstante, el otro día cuando hablé con Zapatero le sugerí que para evitar ese matiz antimonárquico podía utilizar también el término “civicism”, en español “ciudadanismo”, un término que señala el aspecto básico del republicanismo: que no debe haber dominación."
No entiendo muy bien por qué la gente se sorprende con la crisis. Desde el principio de los tiempos las cosas han funcionado así: una vez estás arriba y otras, abajo. No comprendo tantas lamentaciones. Crecí en una era en que las cosas tenían valor. Tenías los pocos dólares que tuvieras en el bolsillo. Ahora, con las tarjetas de crédito, uno gasta 30 veces más de lo que tiene. Todo se compra sin esfuerzo. Antes, si gastabas más de lo que tenías, pasabas a tener un problema. Tenías cuatro dólares, el cine costaba dos y medio, y la conclusión era que no podías llevar a tu chica a cenar. Simple, pero perfectamente comprensible. Estaba claro lo que tenías y lo que no. Ahora no. Las cosas han perdido valor. Quizá esté ahí el problema.
que hay otro argumento en favor de la libertad de una muchacha de 16 años para abortar: si los padres la obligan a tener a su hijo estarían imponiéndole una decisión cuyas consecuencias caerán en su mayor parte y durante toda la vida de ella sobre la muchacha, y no sobre los padres. Y además de forma irreversible e inaplazable (esta última circunstancia no se da, por ejemplo,en los tatuajes o la cirugía estética, de ahí el error de quienes comparan un caos y otro).
¿Una adolescente de 16 años necesita del permiso de sus padres para ser madre?
Hay una profunda contradicción en la legislación, y no sólo española, que autoriza las prácticas sexuales a los 13 años y que extiende hasta los lejanos 18 la edad para poder abortar sin consentimiento paterno.¿Qué es más traumático? ¿Abortar o inseminar las mentes infantiles con la especie falsa y acientífica de que el feto eliminado es un ser humano?si hemos establecido la frontera de la mayoría de edad en los 18 años, ciertas decisiones exigen un complemento de capacidad que corresponde a quiénes ostentan la patria potestad, y, si surge contradicción, se puede acudir al juez. Lo que no parece muy sensato es que alguien no pueda testar, o sacarse un carnet de conducir, que necesite autorización del juez para casarse (y eso si tiene más de catorce años), o que no pueda hacerse una operación de cirugía estética sin consentimiento de los padres, pero que pueda abortar sin que la cuestión deba ser, al menos, discutida por quiénes les representan o por un juez.es la supuesta izquierda (más que la supuesta derecha) quien a su vez niega capacidades a un menor de 18 años cuando se posiciona en contra de que se le administre, por ejemplo, una pena por asesinato equivalente a una persona que supere esa edadOtra cosa, si me permite. Si la discusión continúa, en seguida llegaremos al callejón sin salida: si es vida humana o no lo esEntiendo que me compare con los vegetarianos, puesto que también tengo una postura radical. La diferencia es que, salvo que me desmientan o crean en la reencarnación, ni Antonio Donaire, ni usted ni yo hemos sido cerdos. En cambio, los tres hemos sido embriones y fetos (antes que frailes).Si, a la edad de 15-16 anos, segun las estadisticas, ya descubre el acto sexual, en mayoria de los casos con un chico un poco mayor. Y que? Significa eso que ella esta suficientemente madura para razonar, que conoce suficientemente la vida y que tiene ya acumulados suficientes conocimientos y experiencia para tener opiniones solidas en cuanto a lo que quiere hacer con su propia vida o con la vida del nino que ha engendrado /por lo general erroneamente/? Por favor!!!!!El aborto es de por sí una red de contradicciones que cada sociedad procura resolver por la ley del mal menor.las leyes que exigen la notificación del aborto a los padres ponen más difícil a las adolescentes -no así a los adultos- abortarUno puede decidir tener hijos y no tenerlos; por el contrario, si uno decide no tenerlos, es muy improbable que los tenga, salvo aquel incauto tenista alemán
Santiago, apunto "Lolita" en mi lista de pelis?
He leido tu nuevo post en Cine y Politica, y no sé cuál sera tu opinión; yo estoy totalmente de acuerdo con el aborto, pero con 16 años sin autorización de los padres, no sé, me parece una locura. Creo que el hecho de que "tus padres no se enteren" es lo que (te lo digo como adolescente y lo escucho todos los dias) en muchas ocasiones te "obliga" a tomar precauciones. Y si esto ya no es un impedimento, los embarazos no deseados se van a triplicar!!
Estoy totalmente de acuerdo con Arcadi en que no es nada sensato que no nos podamos sacar un carnet de conducir,no podamos hacernos operaciones de estética... es que no podemos ni siquiera comprar un paquete de tabaco sin tener 18 años (y que conste que a mi eso ni me va ni me viene, bueno, el carnet si!=)) y sin embargo, podamos abortar con 16 años!!No me lo explico...



TIGER, tiger, burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?
In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare seize the fire?
And what shoulder and what art
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand and what dread feet?
What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? What dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?
When the stars threw down their spears,
And water'd heaven with their tears,
Did He smile His work to see?
Did He who made the lamb make thee?
Tiger, tiger, burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?
Burns tenía razón… Pero yo estoy convencido
de que es imposible imaginarse a una mujer
por la lectura de los libros,
mucho menos a partir de la realidad.
Ella es. Y gracias a ella solamente
los hombres son también, con demasiada frecuencia,
como asesinos que a veces se reparten con gesto regio
la corona de diamantes del misterio de ella…
"¿Qué hay en tu corazón", me preguntó la vida.
Era una pregunta tan brusca,
buscaba tan poca excusa,
que quise responder: ¡Nada!
Pero el tiempo (que en pie junto a una columna de piedra
obligó hace mucho a sentarse a todas las catedrales)
me dijo: "¡Mentiroso, ese lugar que en ti
han ocupado las mujeres
sólo en el infierno permanece vacío!"