En Libertad Digital hago una crónica taurina de la Feria de la Salud, sarcástico nombre con el que los cordobeses bautizan a su temporada taurina. Sarcástico para los toros. También a Manolete lo tienen enterrado en el Cementerio de la Salud.
Paco Tejero me hace una interesante reflexión, objetándome la taurofilia:
Me parece excesivo pensar que un torero puede sacar de un toro toda la torería que lleva dentro, como si la razón de ser del toro fuese otorgada graciosamente por un torero.
Y yo me acuerdo de Asterión
¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
"La razón del ser". En la mayor parte de los animales la esencia precede a la existencia pero en otros es la existencia la que precede a su esencia. Llega a ser el que eres, es el mandato pindárico que nos trae locos buscando esa telos inserto enigmáticamente en alguna parte de nuestra programación espiritual, entre códigos genéticos y manipulaciones sociales.
En la corrida del jueves estaba acompañado de Patricia, a la que no le parecía justo que la fuerza del toro fuese disminuida en beneficio del torero. La lucha ya no era de igual a igual. El problema es que seguía viendo al toro y al torero como dos entidades separadas y enfrentadas. No es esa la perspectiva correcta. Porque no hay que contemplar al toro y al torero como dos entidades separadas y en lucha, sino más bien como una unidad de dos partes que se complementan. Cuando la complementación es total, cuando bailan armoniosamente, es cuando la faena es perfecta. Para un taurófilo el animal más bello de la creación no es la pantera, la mariposa o el delfin, es el toro. Y el torero crea su performance con el cuerpo.
Cocteau, que era tan inteligente como estiloso, pensaba que "La corrida es el espectáculo en donde la poesía española se expresa sin ningún tipo de coacción. Es un espectáculo y una ciencia".
PD. Aute cantaba, recitaba más bien, aquello de "Cine, cine, cine, más cine, por favor..."



























