Vaya veranito cinematográfico nos están dando! Afortunadamente, el próximo fin de semana mejora sustantivamente: Up, de Pixar-Disney, de la que me ocupo ya en Libertad Digital, y la última de Sam Raimi, Arrástrame al infierno, de la que haré la crítica el próximo fin de semana.
Recién llegado de Amsterdam, Aquisgrán y Dusseldörf me puse a escribir de la primera de ellas para el suplemento de Fin de Semana de Libertad Digital. Yo soy más de libertad que de libertinaje, prefiero el Keyzer al Happy Feelings, pero en Amsterdam se lo pasarían igual de bien Ratzinger y el marqués de Sade, separados por unos pocos metros.
En el suplemento de libros de Libertad Digital hago la crítica de la última entrega (por el momento) de la serie Millennium de Stieg Larsson: La reina en el palacio de las corrientes de aire. Todo se desvela, en la trama y en la forma. Mucho aire, poca chicha.
En frente del Amsterdam East Borough Office. Me pilla un poco lejos del hotel pero intentaré acercarme, en bici por supuesto, al lugar donde fue asesinado Theo van Gogh para fumarme un Gauloises. A vuestra salud.
¿Os gusta el cine?, ¿os gusta la política?, ¿os gusta el cine y la política, agitados y mezclados? No os perdáis en youtube el documental de Errol Morris en el que entrevistó a Robert S. McNamara, el Secretario de Estado de Kennedy y Johnson durante la guerra de Vietnam.
Oscar de Hollywood y hasta la música de Philipp Glass es soberbia.
El que mejor retrató a esa generación camelotiana que se iba a comer el mundo, hasta que el mundo los devoró, fue Nikita Kruschev cuando tras entrevistarse con John Kennedy dijo:
"Kennedy es demasiado inteligente y demasiado débil"
Cuando creíamos que nada ni nadie podía superar a la Italia berlusca, siempre hay un país hispanoamericano dispuesto a dar la talla. Honduras, ese país al que ahora todo el mundo sabe situar en un mapa, se debate entre dos golpes de Estado, el que de facto y en proceso estaba dando el presidente Zelaya -con la inestimable ayuda del enésimo ami du peuple, el patriarca Chávez-, y el que perpetró el Ejército, con el inverosímil apoyo del Congreso y la Judicatura. Es decir, elija usted entre la malicia y la estupidez.
Esto pasa porque la incultura cinematográfica es abismal y, además, ya no se ponen películas en blanco y negro en horario infantil. Por ejemplo, yo vi de pequeño Siete días de mayo, una vacuna cinematográfica contra los golpes de Estado por muy presuntamente justificados que estén. Resulta que Frederic March es un presidente que en plena guerra fría quiere firmar un pacto de desarme total con la Unión Soviética. Es decir, que a su lado Zapatero es una mezcla entre Maquiavelo y el general Patton. Burt Lancaster es un carismático General que en un arranque de responsabilidad y patriotismo decide dar un golpe de Estado ante el inminente peligro de dejar al país cautivo y desarmado ante el enemigo rojo. Y Kirk Douglas será el coronel que admirando al General y estando en desacuerdo con el Presidente se verá envuelto en una conspiración que ríase usted del Club Bilderberg. Sobre todo porque por ahí ronda Ava Gardner, que es un coup d'état en sí misma.
General James Mattoon Scott: And if you want to talk about your oath of office, I'm here to tell you face to face, President Lyman, that you violated that oath when you stripped this country of its muscles - when you deliberately played upon the fear and fatigue of the people and told them they could remove that fear by the stroke of a pen. And then when this nation rejected you, lost faith in you, and began militantly to oppose you, you violated that oath by not resigning from office and turning the country over to someone who could represent the people of the United States. President Jordan Lyman: And that would be General James Mattoon Scott, would it? I don't know whether to laugh at that kind of megalomania, or simply cry. General James Mattoon Scott: James Mattoon Scott, as you put it, hasn't the slightest interest in his own glorification. But he does have an abiding interest in the survival of this country. President Jordan Lyman: Then, by God, run for office. You have such a fervent, passionate, evangelical faith in this country - why in the name of God don't you have any faith in the system of government you're so hell-bent to protect?
El enfrentamiento entre Lancaster y Douglas, discutiendo sobre quién es más Judas... ¡no os lo perdáis!
El Tribunal Supremo yanqui ha empezado a desmontar la falacia cultural, política y jurídica de la "discriminación positiva", ahora comenzada a denominar "racismo inverso". Aunque la intención de dicha estrategia era noble, proteger y ayudar a los que tradicionalmente habían sido miembros de discriminación y persecución fundamentalmente por su raza negra, en realidad, como se ha hartado de denunciar Thomas Sowell, consistía en otra zancadilla y rémora para que la comunidad negra alcanzase un status de respeto y cualificación en el conjunto de la sociedad norteamericana.
Estas personas, cuyas familias han vivido la segregación y el racismo hasta hace pocos años, han confiado en la discriminación positiva para salir de un círculo vicioso de marginación y pobreza al que les condenó la sociedad norteamericana de antaño.
Es decir, frente a la cultura del trabajo y el esfuerzo, estas familias han confiado su ascenso social a una norma artificial que les hacía subir hacia arriba en la jerarquía social independientemente de que tuvieran las cualificaciones necesarias. Esta actitud de dependencia respecto al paternalismo estatal les impedía progresar culturalmente y les acarreaba el resentimiento de los ahora discriminados.
Precisamente ahora estoy con la Autobiografía de Miles Davis (gracias por el regalo, María & Álvaro) y en ella destaca la evidencia del fétido racismo de la sociedad norteamericana (en España, aún peor: es más difícil que un gitano llegue a catedrático universitario que un negro a Presidente de los Estados Unidos) y, para lo que nos ocupa, la dura, rigurosa y exigente cultura del esfuerzo que la familia de Davis le transmitió desde pequeño. Miles Davis no sólo no necesitó de la discriminación positiva, sino que en un ambiente fuertemente racista se buscó la vida para prosperar por sus propios méritos.
Esa falta de formación educativa hace que incurran en pseudo-razonamientos como éste, que harían sonrojarse a un estudiante de lógica de bachillerato pero que en Estados Unidos permiten llegar a ser director de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color
... los bomberos negros de New Haven siguen insistiendo en que las pruebas no fueron justas. Lo repiten una y otra vez. Lo repite la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color, que les apoyó en su defensa. "Hubo una predisposición cultural en esos exámenes", dice Hilary O. Shelton, director de la división de esa organización en Washington. "Hubo preguntas que estaban diseñadas para apartar a los aspirantes afroamericanos. El Tribunal Supremo no supo verlo, pero la discriminación estaba presente en esos exámenes. Y la prueba son los resultados"
Lástima que no se nos ofrezcan algunos de esos ejemplos de preguntas sesgadas culturalmente a favor de los blancos. ¿Les preguntaban por Seinfeld pero no por el Príncipe de Bel Air? Hablando del bueno de Will Smith, he aquí un negro que como Barack Obama, no ha necesitado de discriminación positiva para llegar donde está: en el top de los actores mejor pagados. Y que se fastidien en el KKK.
En Libertad Digital explicó cómo una opusdeísta me echó en brazos de un periodista trotskista y una hacker bisexual y anarquista, una caperucita con alma de loba. Los Caminos de Dios son inexcrutables... Es decir, que destripo Millennium I: Los hombres que no amaban a las mujeres. Y ya estoy con el tercer tocho en la piscina, pronto tendrán noticias...
Hay mujeres consuelo, hay mujeres fatal. Pero el verano es la estación de la femme fatale. De los zorrones. ¿Y qué es un zorrón? Joaquín Sabina y Jaume Sisalo tenían claro. Un zorrón es
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados, Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no. Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro, Hay mujeres veneno, mujeres imán, Hay mujeres de fuego y helado metal, Hay mujeres fatal. Hay mujeres que besan y matan, Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad, Hay mujeres que exploran secretas estancias del alma, Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz. Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo, Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol, Hay mujeres que van al amor como van al trabajo, Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
De mirada amarga y porte áspero... mujeres de condición doliente y tortuosa a las que impregnaba de una conjunción explosiva de picardía adolescente y desencanto y acritud resabiada que matizaba su vehemente y abundante sexualidad... mujeres con poca o dudosa moralidad y un sentido muy ancho de la rectitud: “tipas”... mujeres de condición doliente y tortuosa a las que impregnaba de una conjunción explosiva de picardía adolescente y desencanto y acritud resabiada que matizaba su vehemente y abundante sexualidad... Cabareteras, cantantes de salón en el Oeste, chicas de gánster, putas sin contemplaciones, pero también tipo Lady Macbeth “que atormentan a sus hombres con la infidelidad, la codicia o el deseo de poder"
El listado de zorrones cinematográficos es largo: Marlene Dietrich, Eve Arden, Joan Bennett, Joan Blondell, Arlene Dahl, Linda Darnell, Gloria Grahame, Yvonne De Carlo, Lana Turner, Dolores Dorn, Rhonda Fleming, Ava Gardner, Coleen Gray, Susan Hayward, Rita Hayworth, Jennifer Jones, Angela Lansbury, Dorothy Malone, Jayne Mansfield, Marilyn Monroe, Marilyn Maxwell, Vera Miles, Kim Novak, Eleanor Parker, Jean Peters, Ruth Roman, Jane Russell, Ann Savage, Lizabeth Scott, Ann Sothern, Barbara Stanwyck, Audrey Totter, Marie Windsor, Shelley Winters... Brigitte Bardot, Sofía Loren, Sara Montiel... hasta llegar a Victoria Abril, Sharon Stone, Kathleen Turner, Mónica Bellucci...
El ranking lo encabeza Marilyn Monroe en Niágara. Ni todo el agua de las cataratas podría apagar el rojo de sus labios
Rita Hayworth fue Gilda, esa que ponía al mismísimo Francisco Franco
El gran especialista en zorrones fue Fritz Lang (de director en Perversidad a actor en El desprecio). Los zorrones suelen terminar mal, tanto jugar con fuego... Por ejemplo, Gloria Grahame chuleaba a Lee Marvin en Los sobornados. Y, claro, Liberty Valance no es ningún calzonazos...
A Kathleen Turner le ardía el Fuego en el Cuerpo, ese furor uterino...Mickey Rourke le advertía a William Hurt pero...
Y Sharon Stone echaba mano del hielo y del picahielos
Por último, ¿el zorrón, nace o se hace? Jessica Rabitt dejó zanjada la cuestión
I’m not bad. I’m just drawn that way
PD. La golfa o zorrón es intrínsecamente liberal. Liberal de cintura para abajo pero también liberal intelectualmente. Las chicas de vida alegre necesitan para sobrevivir el ambiente disipado, es decir el crisol de morales, que sólo una civilización liberal es capaz de ofrecer políticamente: desde el burka hasta el top less, de los anillos de virginidad al tanga.
Por otro lado, el mejor amiguito de una mujer ligera de cascos es un diamante (¡de nuevo, Marilyn!). Y sólo en los países capitalistas prosperan los escaparates de Tiffany. Aunque sea para comerse un croissant delante de ellos (¡sí, incluso la angelical Audrey Hepburn fue un ángel del infierno!)