"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, junio 18, 2010

La palabra pintada & ¿Quién teme a la Bauhaus feroz?, de Tom Wolfe

Si detestas el arte contemporáneo, sobre todo en su relación con el utopismo mesiánico (del expresionismo abstracto a la Bauhaus) los dos panfletos que reseño en Libertad Digital de Wolfe te serán imprescindibles.  En la misma línea, en Revista de Libros se reseña el libro de Marc Fumaroli Paris-New York et retour. Voyage dans les arts et les images (con suscripción)

11 comentarios:

A./ dijo...

Wolf es un panfletista eficaz, pero un horripilante autor de novelas.

Espectador dijo...

En materia de gustos hay muchísimo escrito.

Mi opinión en materia de pintura contemporánea es muy negativa; la mayoría de pinturas abstractas, no es que no signifiquen o representen nada, lo cual sería en principio aceptable, sino que ni siquiera son agradables de ver, y en ocasiones quedan más cerca de la psiquiatría que de la pintura.

En cuanto a la Arquitectura, los ejemplos son menos extremos y en muchos casos revelan solo falta de imaginación o puro y simple mal gusto. Pero la buena Arquitectura no acabó con Roma o con el gótico. A riesgo de incurrir en las iras de algunos confesaré que me parecen formidables arquitectos tan distintos entre si como Frank Lloyd Wright, Norman Foster y Calatrava, este último con matizaciones. En cambio me parecen horribles las obras (suponiendo que no sean todas la misma o que no sean producto del azar arrojando al aire productos de desguace) de Frank Gehry, ejemplo, en mi opinión insisto, de arquitecto para papanatas.

Anónimo dijo...

Me parece que en las referencias a la arquitectura se mezclan churras con merinas en este texto, y se asimilan conceptos que no tienen nada que ver entre sí.
mezclar a Walter Gropius con Mies, aunque ambos dirigiesen la Bauhaus, es comparar a Lope y Calderon. No hay personaje más reverentemente clasico desde el XVIII que Mies, y sin embargo la caricatura de Wolfe (que se refiere mas a Gropius y compañia) no hace sino seguir la corriente del post-modern, y que es el movimiento que mayores horrores ha provocado (gracias a Dios superado rapidamente)

La navaja en el ojo dijo...

Ya que coincidimos en llamarnos "navaja" y en hablar del mismo tema, aprovecho para dejarte un saludo con la esperanza de que, cuando toque, nos dejes tu opinión sobre el libro. Muchas gracias.

Nahum dijo...

Muy interesante tu artículo de LD. A mí me encanta Wolfe en todo lo que acabe en -ista, la verdad: polemista, novelista, periodista, ensayista.

Al hilo de este asunto, ahora que acabo de twittear sobre la parodia que se traza de Saramago en "Turistas del ideal", me ha acordado de otra novela demoledora de Vidal-Folch donde ataca este mismo relativismo impostor del arte moderno: "La cabeza de plástico". Deliciosa.

Y, de paso, podemos recordar esta genial entrevista con Wolfe. ¡Qué bueno es provocando!

http://www.elpais.com/articulo/portada/escritor/vuelve/universidad/elpepusoceps/20050320elpepspor_1/Tes

(Si no se pueden poner enlaces, bórralos, Santiago).

pasalo,sin cortinas de humo sin bandos dijo...

Hola, mientras a los jubilados les han congelado la pensión la nueva cortina de humo del gobierno se va extendiendo. Es una versión no oficial, posiblemente no salga en la tv, la otra sí.

http://www.youtube.com/watch?v=bmR_zmjYYs0

Es una versión del vídeo de los actores sobre las víctimas del franquismo y de los republicanos (tuvieron nuestros padres o abuelos un millón de muertos, hace 70años).

JUNTOS PODEMOS lograr que esta versión llegue más lejos que la del odio. José Luis R Zapatero menos cortinas de humo (HOY tenemos casi 5 millones )
QUITA EL SONIDO Y LEE ahora sí, ahora ya no hay bandos ya no hay sentimiento de odio .

Pásalo por la paz. HOY NO HAY GUERRA YA NO HAY BANDOS. Poner el vídeo, quitar la voz y LEER.

Por favor, disolver la cortina de humo, darle difusión en los blog, en tus emails etc. Gracias

Libertariano dijo...

Estupendo club de lectura, navaja en el ojo (y magnífico nombre!!!)

Ningún problema, todo lo contrario, Nahum en linkear.

En cuanto a lo que decís de la superficialidad, sin duda: ¡es un panfleto! Para profundizar en el tema de la Bauhaus, el tochazo publicado por ??? (no lo tengo a mano), el capítulo que le dedica Hugues en "El impacto de lo nuevo" o el capítulo que le dedica Sebreli en su diatriba sobre las vanguardias.

Muñoz Molina publicó hace poco sus impresiones sobre la Bauhaus, sobre su brillantez pero también su reverso tenebroso

http://www.elpais.com/articulo/Babelia/Mundo/Bauhaus/elppor/20100123elpbab_4/Tes

Sobre la tontería de jerga y la impostura intelectual que se esconden detrás del arte contemporáneo -que aprecio en lo que vale, dejémoslo ahí- es muy recomendable el documental "Quién cojones es Jackson Pollock?" Al exdirector del Moma le daría con una "escultura" de Richard Serra en la cabeza

lorenzomilans dijo...

El artículo sobre Fumaroli parece implicar que le autor francés "no puede" con la sección más posmoderna del arte contemporáneo, más que con las vanguardias utópicas.

Informacion Politica Europa dijo...

Enteraros de como despilfarran nuestro dinero en Fuerzaeuropa: http://fuerzaeuropa.blogspot.com/

Esta muy bien el blog

Jeremías Johnson dijo...

Hay que actualizaaaar...

Julio dijo...

Es un error muy común, y no por ello menos grave, opinar que el problema del Arte contemporáneo radica en la necesidad de una teoría que lo sustente. No existe ningún período o movimiento artístico, realista o no, que se explique por sí mismo sin unas directrices y fundamentos teóricos: desde los cánones de Policleto o Praxíteles hasta las teorías del color impresionistas, pasando por la iconicidad sintética del románico a la perspectiva simbólica renacentista.
El error del plantemaiento radica en considerar que la existencia de una teoría sea un problema.

Como todo panfletista, Wolfe adora hablar de las cosas y polemizar sobre ellas conociendo solo dos o tres obras de referencia, limitándose a plasmarlas en una serie de personajes y situaciones estereotipados, reducidos a simples clichés, fácilmente reconocibles e identificables por todo tipo de lectores.

Que en pleno siglo XXI estemos discutiendo aún este tipo de cuestiones es tan patético como defender el creacionismo o dudar que la Tierra sea esférica.