"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

domingo, octubre 17, 2010

Vargas Llosa no es de derechas ni de izquierdas. Es liberal, punto.

Vargas Llosa no es de derechas ni de izquierdas sino todo lo contrario, es decir, un liberal pata negra, defensor de las libertades públicas, económicas (ese tabú para los leftish), sociales y culturales (esa maldición para los teaparties).  Por eso Javier Cercas no debiera solicitar que le diesen de baja del Club de los Izquierdistas Muertos (¿y qué otra cosa son esos zombis que se arrastran por manifestaciones obsoletas, ostentosas rectificaciones y restaurantes postmodernos?) por no admitir en su seno a don Mario sino salir corriendo de los que han defendido (sí, desde los tiempos heroicos de la izquierda cuando declararon persona non grata tanto a Camus como a Orwell) hasta hoy mismo una sociedad cerrada y orientada hacia una igualdad castradora desde un intervencionismo ideologizado.

Aquí y en Suecia el premio Nobel al hispano-peruano ha hecho que a la izquierda le salgan las ronchas.  Lo cuenta Johan Norberg

People who never voiced any concerns about the politics of other Nobel Prize winners – like Wisława Szymborska, who wrote poetic celebrations of Lenin and Stalin; Günter Grass, who praised Cuba’s dictatorship; Harold Pinter, who supported Slobodan Milošević; José Saramago, who purged anti-Stalinists from the revolutionary newspaper he edited – thought that the Swedish Academy had finally crossed a line. Mario Vargas Llosa’s politics apparently should have disqualified him from any prize considerations. He is after all a classical liberal in the tradition of John Locke and Adam Smith.



Ese liberalismo clásico que también repele a la derecha que quisiera imponer a la sociedad entera su moral de sacristía, homófoba, misógina, de un raso "sentido común", indiferente hacia la diversidad, alérgica a pluralidad ética, con esa concepción maniquea de contemplar la política como una lucha de poder entre enemigos en lugar de como un intercambio honesto entre adversarios.  Esa derecha que no es capaz ni de respetar a los muertos (lo que a un derechista tan sofisticado y complejo como Ernst Jünger, tan sensible a la decadencia del culto a los antepasados le habría puesto los pelos de punta).  Por eso Vargas Llosa en la entrevista que le hizo Norberg y que traduce Emilio Quintana se muestra tan receptivo hacia políticos socialistas como Ricardo Lagos en Chile o Lula da Silva en Brasil.  Y en España su apoyo más explícito ha sido al proyecto político de centro-izquierda de Rosa Díez.

Eso sí, a Mario Vargas Llosa por ser tan excelso novelista, lúcido ensayista y buen liberal los dioses lo han castigado con una maldición cinematográfica


16 comentarios:

Anónimo dijo...

El Tea Party es un motly crew, hay de todo, aunque por desgracia personajes como Sarah Palin, la que defendía el plan de rescate de Bush diciendo que "el Estado crea puestos de trabajo", comunitaristas puros como Rick Santorum, un auténtico socialista, y Mike Huckabee, el candidato favorito de los sindicatos de profesofres, se han puesto al frente de él de forma oportunista. Bien por Mario Vargas-Llosa.

Marzo dijo...

"Esa derecha que no es capaz ni de respetar a los muertos"...

Creo que has comprado lo que parece cínica desinformación estándar sobre el asunto.

Elentir dijo...

Sólo te ha faltado criticar a esa derecha que, rarita ella, le ha dado por oponerse a todo un proyecto de ingeniería social promovido por un gobierno socialista y vendido bajo esa curiosa etiqueta de "libertades sociales". Una etiqueta que sirve para usar la "homofobia" como ariete inquisitorial contra todo aquel que no suscribe las tesis del lobby mariprogre. Lo de apelar al "pluralismo ético" también se lo he oído a otros capaces incluso de negar que determinados seres humanos sean humanos en función de su edad, que consideran que eso de respetar el derecho a la vida es cosa de opiniones personales. Del relativismo al positivismo, y de ahí al totalitarismo, y el que se oponga no es liberal. Ya.

No sé, sinceramente, pero en estos asuntos paso de comprarle la mercancía ideológica a la progresía. Y me da igual que Vargas Llosa sea aficionado a comprarla. Que sea Nobel de Literatura no le convierte en el Nobel del liberalismo, a menos que ahora el liberalismo tenga un Papa peruano al que debamos rendir obediencia.

Cara de palo dijo...

Hace mucho tiempo que me harté de la pretensión de superioridad moral que caracteriza a los progres. Ahora empiezo a hartarme de la pretensión de superioridad moral de algunos liberales "pata negra" (y no me estoy refiriendo a Vargas Llosa).

Lo del "pluralismo ético" tiene bemoles. ¿Qué es eso, una coartada para justificar la pederastia, el adulterio, la malversación de caudales públicos, las leyes de aborto a escala industrial y el dolce far niente a costa de los papis?

Por cierto, muchos de los atributos que el autor asigna a la derecha son perfectamente asignables a la izquierda. El tipo más homófobo y misógino que he conocido en mi vida era más de izquierdas que Joaquín Sabina.

Supongo que cuando uno es liberal "pata negra" hay que dar coces a diestro y siniestro con cierta frecuencia para que no le confundan. Debe de ser muy duro.

rojobilbao dijo...

Defender el derecho de una mujer para matar al hijo por nacer no es signo de liberalismo ni de civismo, pero es una de sus maneras de congraciarse con la izquierda más prisaica y perdonarse sus pecados económicos.

Anónimo dijo...

Hombre, Vargas Llosa siempre fue infinitamente más castrista que Grass, si nos ponemos, y Grass abandonó por su propia voluntad el castrismo antes de que echaran a patadas a Varguitas. Pero ya estamos acostumbrados al hecho de que los liberales de hoy tengan las manos manchadas de sangre de los genocidios estalinista o maoista, del terrorismo de ultraizquierdas y el castrismo. En fin.

Alvy Singer dijo...

Los liberales, con tanta tendencia a comprarlo todo, no podéis quedaros a un socialista como Orwell y a un izquierdista escéptico y sanote como Camus. Sencillamente, No.

Por el resto, es usted muy simpático por atacar a ese mal terrible llamado Tea Party, una cosa solamente posible en un país intelectualmente destrozado.

Alejandro dijo...

"Esa derecha que no es capaz ni de respetar a los muertos"

Gente que estuvo allí dice que colocaron tan lejos al público asistente del acto (precisamente para evitar abucheos) que era imposible saber qué estaba sucediendo en la zona de las personalidades. Amando de Miguel lo cuenta en su columna de hoy, por ejemplo.

czc dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
czc dijo...

Por si no lo has leído aquí hay un interesante artículo (de Jordi Pérez Colomé) sobre el Tea Party:

http://www.obamaworld.es/2010/09/19/quien-hay-detras-del-tea-party-y-hasta-donde-pueden-llegar/

Saludos

Cara de palo dijo...

Santiago, ¿quieres saber lo que es un antiliberal de verdad?

Echa un vistazo a lo que está pasando en el Ayuntamiento de Leganés: los comunistas acusan a Jesús Gómez, candidato del Partido Popular en ese Ayuntamiento, de hacer "apología del genocidio", y le exigen "retractarse y rehabilitarse", todo por escribir un artículo en La Ilustración Liberal, haya diez años, a favor de la libertad educativa.

Alvy Singer dijo...

Del grupo de Facebook:

Liberales que llaman libertad de educación a la desigualdad impuesta y no han leído a Isaiah Berlin.

claudio dijo...

Es bien sabido que las denominaciones derecha e izquierda provienen de la disposición de los miembros de la Asamblea Nacional francesa en 1789.
Pues bien, los sentados a la derecha eran los monárquicos, contarios a la revolución, por lo que el término derecha debería reservarse a los partidarios del trono y el altar y enemigos declarados de la libertad y la igualdad.
Resulta claro que tales partidos brillan por su ausencia y que, por lo tanto, la discusión política actual se produce entre partidos de izquierda y de centro, a los que divide, no la cuestión de la libertad o la igualdad, sino el si ésta debe ser un estado anterior o posterior a la actividad social.

A./ dijo...

Pozí, liberal y valeyá. Tanta eclosión para que cinco años más tarde continúen los malentendidos.

Anónimo, tú naciste enseñado como todos los genios. A ver cuándo me dedicas el libro.

renato dijo...

Hola, Navajas. Detesto el adjetivo "interesante" (me suena a hueco, invariablemente). Qué tal "bueno"?
Buen blog. Te leo desde Montevideo.

Libertariano dijo...

Gracias, Renato. Las opciones de calificación vienen dadas por defecto en blogger. Montevideo está en el primer lugar de mis preferencias para cuando visite América, sobre todo porque tengo allí a un gran amigo uruguayo.

Un abrazo!