PD. El profesor de Física Atómica Manuel Lozano Leyva, un izquierdista horrorizado de que la izquierda dominante sea tan irracionalista y anticientífica, también publica hoy en el Diario de Sevilla un artículo sobre la cuestión. Y termina con este planteamiento tan platónico:
El Parlamento de España decide por unanimidad instalar un ATC. Los pueblos pueden presentar candidaturas. Como el asunto se sabe impopular por décadas de propaganda antinuclear sin respuesta, se ofrecen incentivos sustanciosos. Y se desata una polémica en la que todos opinan sin tener en cuenta absolutamente nada de todo lo que se ha explicado anteriormente. Se escuchan cosas como que eso a mi diabetes le sienta fatal, la salud de mis hijas no tiene precio, al alcalde que presente los papeles lo echamos del partido y lindezas así. Los pueblos los ocupan unas docenas de forasteros enardecidos e itinerantes mientras la mayoría de los vecinos observan desde sus ventanas. En los plenos se rechaza el asunto a gritos. Los líderes políticos de toda laya hablan de solidaridades nucleares y cosas así.
Decía Martí que sólo la cultura nos hace libres. Y sin ciencia no hay verdadera cultura. ¿Se puede hoy día ejercer la democracia sin una mínima información científica?
PD. Y usted, estimado lector, ¿viviría tranquilo al lado de un "cementerio nuclear?
Siempre será mejor, recuerde, que vivir encima de un cementerio indio: Pequeño homenaje a Zelda Rubinstein, la pequeña medium de la gran Poltergeist. ¡No os la perdáis!
























