"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, marzo 18, 2011

Lo que queda del imperio de los zares, de Manuel Chaves Nogales


En Libertad Digital hago la reseña de Lo que queda del imperio de los zares, de Manuel Chaves Nogales. Los liberales rusos - acompañados de toda la tropa zarista, anarquista y demás- retratados tras la debacle comunista por un liberal español que no adivinaba lo que se le venía encima, igual pero de distinto signo.



Qué quieren que les diga, pero en estos tiempos en los que se descubre que el mítico Robert Capa mentía sobre sus fotos y que el admirado Ryszard Kapuscinski se inventaba sus relatos supuestamente pegados a la realidad, leer estos escritos de un notario compasivo de los derrotados le reconcilia a uno con la naturaleza humana, con la escritura como una cuestión moral y, permítanme una ligerísima pincelada de patriotismo, le hace sentir orgullo de haber compartido una política, una lengua y una nación con un hombre, Manuel Chaves Nogales, que finalmente descansa lejos, bajo el césped de otra nación y otra lengua, extraña pero, al menos, liberal.

3 comentarios:

beria dijo...

Pobres autócratas rusos, tan liberales ellos, que pena más grande snif

A. Chena dijo...

En mi opinión el gran fallo de los liberales y socialistas moderados fue mantener a Rusia en la Guerra Mundial. Ya dijo Lenin que esa guerra fue el mayor regalo que se hizo a la revolución bolchevique.

Un ejemplo más de adonde lleva el intervencionismo bélico. Y otra muestra más del descrédito que alcanza al liberalismo cuando decide hacerse imperialista.

Libertariano dijo...

Los rusos en aquel momento estaban en el lado "correcto" de la historia, como dice Obama, al lado de Francia, Estados Unidos o Gran Bretaña (vamos, que el imperio austrohúngaro era la Libia del momento).

El problema más bien en el fracaso de la revolución liberal de febrero es que no asumió que el monopolio legítimo de la violencia le correspondía ejecutarlo sin mostrar debilidad ni fragilidad, y les dieron alas a sus particulares etarras. A la República de Weimar y a la española le pasó 3/4 de lo mismo con sus totalitarios. Y les pasó lo mismo...