"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, diciembre 14, 2011

Otra izquierda es posible (respuesta a Félix de Azúa)



En el suplemento de Ideas de Libertad Digital planteo cómo sería una izquierda para el siglo XXI, en respuesta a un párrafo que me pareció asombroso en un artículo de Félix de Azúa en El País.  Desde luego, al analizar las propuestas de algunos de sus líderes intelectuales, Negri & Hardt, no parece que vayan precisamente en la buena dirección...

28 comentarios:

Miguel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio dijo...

Igual que Trueba
http://radikaleslibres.blogspot.com/2011/12/otra-izquierda-es-posible.html

Erthel dijo...

Siempré pensé que lo de la superioridad moral era para que no se les desmoronara el tema. Esta usted pidiendo a la izquierda que se desnude, a sabiendas que debajo de tanta ropa no hay nada, ni feo ni bonito. Nada. Ni siquiera se puede decir que la tengan pequeña.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Tres comentarios desde la izquierda:

1. Otra izquierda es necesaria, diría que imprescindible...
2. ... porque la izquierda se preocupa, en el terreno de la política, de lo que no se ocupa la derecha: la igualdad de oportunidades.
3. Y sí, mediante la ley (brillante y tramposa frase la de tu respuesta en Libertad Digital), porque para eso está también la ley.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Por otra parte, lo de la tan traíd y llevada pretensión de superioridad moral por parte de los intelectuales de la izquierda es un fenómeno que, de forma creciente, encuentra su reflejo entre los intelectuales liberales, con una interesante variante. Éstos se creen intelectualmente superiores, ya que su aproximación política está libre de "supersticiones ideológicas" y tiene un fundamento mucho más racional. No es de extrañar que, desde esta pretendida superioridad, se despachen doscientos años de acción política en los que la izquierda ha traído nada más y nada menos que le estado del bienestar europeo, con afirmaciones como:

" una teoría antropológica que reduce la naturaleza humana a una tabla rasa;

una teoría epistemológica que niega que exista la verdad y la objetividad;

una teoría moral que se refugia en un utilitarismo ramplón;

una teoría social basada en la lucha de clases como motor de la historia y el resentimiento como coartada para la acción política;

una teoría económica que rechaza la propiedad privada, la competencia y los incentivos materiales;

una teoría pedagógica que ha menospreciado la educación sustituyéndola por el adoctrinamiento."

Esta forma de caricaturizar a la izquierda sólo puede obedecer a una minusvaloración radical, derivada de la conciencia de superioridad intelectual.

De forma que creo que en el juego dialéctico de la historia la izquierda se reinventará, pero no sé qué margen tendrá para dialogar con un liberalismo ciego de soberbia intelectual.

Antonio dijo...

También me ha recordado este artículo de Félix Ovejero Lucas
http://www.elpais.com/articulo/opinion/igualdad/oportunidades/eficaz/elpepiopi/20081031elpepiopi_4/Tes

otro intelectual blindado -sobre todo en las lecturas que se niega- pero rescatable a ratos.

Descendientes de Procusto al fin y al cabo.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

La caricatura que haces de la izquierda es comparable a asimilar a toda la derecha este botón de muestra :

http://blogs.elpais.com/vision-periferica/2011/12/vagos-analfabetos-y-subvencionados-que-mas.html

Antonio dijo...

Pues no, ésa es su caricatura precisamente.
Yo personalmente admiro varios de los artículos de Azúa y Ovejero. Como este por ejemplo
http://www.elpais.com/articulo/opinion/lenguas/sendas/mercados/derechos/elpepiopi/20050228elpepiopi_9/Tes

Ahora, tonterías las justas.

Santiago Navajas dijo...

Evidentemente hablo de la izquierda dominante, mayoritaria. La otra izquierda, la ilustrada y racional, es una opción que la mayor parte de la izquierda prefirió no abrazar al echarse en brazos del irracionalismo de corte romántico.

Esto lo han denunciado miembros de esa "otra izquierda" como Orwell, Camus, Savater, Guillermo de la Dehesa o Sokal en el enlace que pongo, Joseph Heath en "Lucro sucio" o más recientemente Alessandro Baricco en Italia:

http://www.contrautopia.com/wp-content/uploads/2011/10/Baricco_Erroresdelaizquierda1.pdf

A diferencia del conservadurismo y el socialismo, el liberalismo muestra muchas tendencias pero siempre dentro de un marco ilustrado y racionalista, jamás irracionalista, romántico o postmoderno. Y esto no es una cuestión de superioridad moral sino un hecho del que sí, nos cabe enorgullecernos.

A la derecha también le ha costado el "giro liberal", no hay más que ver su posición sobre el matrimonio homosexual, el libre mercado (vs. doctrina social de la Iglesia), etc. El caso es que aunque equívocadas y simplistas, su teoría epistemológica, un realismo ingenuo, o antropológica, sobre una naturaleza humana inamovible, están más cercanas a los hechos, aunque aún les faltan un buen trecho, que a sus equivalentes izquierdistas.

Saludos

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Bien, pero si es una cuestión "de hecho" la superioridad racionalista de la derecha liberal (¿toda? ¿toda la que se declara liberal? ¿también Esperanza Aguirre, con su uso liberal de, por ejemplo, los informativos de Telemadrid? ¿sólo los liberales que una pequeña minoría ilustrada y racional de entre los liberales acepta como liberales) de la que, incluso, los liberales deben enorgullecerse, ¿por qué te resulta yan escandaloso que la izquierda se atribuya una superioridad "moral"? Es idético mecanismo. "Yo soy mejor que tú por definición"; en un caso la dimensión valorativa es la intelectual; en el otro la moral.

Al final estás haciendo lo mismo que criticas, como los de la izquierda del caviar. Azúa se siente moralmente superior; tu intelectualmente superior. Tal para cual.

Por cierto, en lo que Azúa sí tiene razón es en el comportamiento absolutamente inelástico del votante de la derecha a lo que la derecha hace; siempre sacan en España entre 10,5 y 10,75 millones de votos, a pesar de Camps, de Matas, del bigotes, de la Gürtel; a pesar de lo que sea. Es también una cuestión de hecho que los votantes del PSOE, al menos, le hacen pagar por sus desvaríos.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

En última instancia, desde mi punto de vista el problema radica en que cuando tú comparas izquierda con derecha liberal es como si comparases a Cayo Lara con Hayek, y claro, así sale la comparación como sale. Justo al contrario de lo que pasaría si yo comparase al socialdemócrata Keynes con, pongamos, Álvarez Cascos, el gran amigo de la gran liberal Esperanza Aguirre. Es trampa. Compara peras con peras o manzanas con manzanas.

Anónimo dijo...

¿Comparar a Hayek con Keynes, señor Miláns? ¿a Cayo Lara con Aguirre o Cascos? No creo que en ninguno de los casos salga perdiendo la derecha...

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Bueno, su opinión es respetable sin duda. Pero como mínimo es controvertida. En el primero de los casos (Keynes-Hayek), yo creo que gana el socialdemócrata; en el segundo, dejamos el premio desierto, si no le importa.

Un saludo

Anónimo dijo...

¿Keynes socialdemócrata?

En todo caso socialliberal. Actualmente sería acusado de ultraneoliberal, como gran defensor del libre mercado.

Escuchar a Llamazares en los debates defender a Keynes es una de las cosas más graciosas que he oído en tiempo.

Que las ideas macroeconómicas de Keynes justifiquen, de manera realmente dañina, la intervención estatal, no le convierte en socialdemócrata. Es como llamar socialista a Friedman.

Aunque bien mirados, ambos han servido de apoyo fundamental a unos políticos sin escrúpulos, sin conocimiento o sin ambos.

Anónimo dijo...

Soy el primer Anónimo.
Evidentemente, es una opinión mía. Como también es una opinión la que el señor Navajas expresa en su artículo al enumerar una serie de rasgos de la izquierda. Si bien algunos adjetivos que pudieran parecer despreciativos -ninguno de ellos comparables a los que nos han puesto gente de prestigio ideológico entre la izquierda- es cierto que la mayor parte de pensadores de izquierda comparte al menos varios de ellos.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Respondiendo a anónimo 1: entonces estamos de acuerdo en que la diferencia ya no es sino de grado: los adjetivos de Santiago (o el señor Navajas) son "menos" despreciativos... pero lo son.
Respondiendo a anónimo 2: eso es a lo que me refiero; al final, lo que subyace en la argumentación de santiago es una apropiación hacia el campo liberal... de todos los ilustrados y racionalistas; de este modo, todos los socialdemócratas son, por definición, pobres cegados por sus orejeras ideológicas.

Anónimo dijo...

En la caricatura que planteas -que no creo que se pueda considerar tal- hay un solo adjetivo que pudiera considerarse despreciativo, que es ramplón. Y repito, pudiera considerarlo una persona quisquillosa o con mala fe directamente. Como quién aprueba la multa a Jiménez Losantos por llamar Carcalejos a Zarzalejos. Y desde luego no puede compararse con las caricaturas de la derecha por parte de la izquierda, cuyos artículos se basan directamente en la carticatura, no en la argumentación como el del señor Navajas. Desde luego, puedes estar de acuerdo o no con ella, pero no es un argumento válido acusarlo de caricaturizar a la izquierda. Vamos, creo yo.

Antonio dijo...

Lo relevante aquí es que la persona criticada (la realmente criticada) -que Milans, no sé por qué, pone al nivel de Cayo Lara- es tá equivocada al proyectar los errores de la izquierda en una supuesta derechización, o sea traición a sus inmaculadamente concebidos principios.
No, la autocrítica no es eso exactamente.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Yo creo, sin embargo, que lo relevante aquí es que el artículo de Santiago está escrito desde una posición de superioridad intelectual y en tono condescendiente, lo que formalmente lo sitúa en el mismo plano que Azúa.

Antonio dijo...

No sabría decirle, no conozco todos los comentarios y acciones del señor Navajas. Aunque en este artículo le veo defender la idea de una izquierda posible, que es bastante diferente de un cordón sanitario.
Tampoco he visto que, como hace Azúa explícitamente, reclame en exclusiva para su lado los "principios inalterables de la honestidad, la cultura, la educación y la justicia".
En cualquier caso no voy a discutir esa tesis suya. Si usted lo dice.

Pero discrepo en que eso sea aquí la parte relevante.

Santiago Navajas dijo...

Estimado Lorenzo, confundes la demarcación de una posición filosófica, la del racionalimo ilustrado, con una supuesta superioridad. Lo que hago es señalar los hitos que han hecho embarcarse al proyecto de izquierdas fuera de los parámetros de la Modernidad, a través de la vía del marxismo y últimamente la postmodernidad.

Dado que desde el i-rracionalismo romántico a la postmodernidad a-rracionalista, se ha menospreciado o rechazado la "superioridad" de la razón, no hay tal "superioridad" por mi parte sino la constatación de la posición desde la que me dirijo.

Hubo una izquierda, sin embargo, que sí estaba y está en los parámetros de la Modernidad y de la Ilustración. En su momento, Orwell o Camus. O Russell. Por supuesto, que la izquierda que discute desde Keynes, al fin y al cabo un liberal como él mismo se definió, está dentro de esa senda. Pero no la que emerge de nuevo como referente de la izquierda a nivel mundial, de Zizek a Alain Badiou pasando por los Negri & Hardt que reseñé aquí, y que suponen una nueva reivindicación del puño en alto y la Internacional ahora a ritmo de Lady Gaga.

Creo Lorenzo que en el fondo estamos de acuerdo. Aunque tú te sientes aludido y cegado por la alusión a la izquierda, quizás porque estás muy constreñido a un orbe socialdemócrata y no conoces las distintas tradiciones de izquierda, sobre todo las dominantes en el ámbito intelectual.

Lo digo por tu mención a Keynes, un liberal sui generis. Precisamente lo que planteo a la izquierda no que sea haga liberal, faltaría más, sino que a la hora de presentar un proyecto ético-político-económico lo haga desde la racionalidad ilustrada que frecuentemente echa por la borda.

Ese fue el caso también de Karl Popper... que tuvo que sufrir la persecución de la familia izquierdista a la que pertenecía y que encontró acomodo en la órbita liberal. A Popper, un socialdemócrata keynesiano, le hicieron la vida imposible (facha y tal lde decían) porque denunció el totalitarismo de Marx y encontró refugio en la LSE de Hayek.

Como digo, efectivamente los liberales siempre nos hemos sentido muy a gusto dentro de dicha tradición de la modernidad ilustrada, lo que no ha sido el caso de gran parte de la izquierda y la derecha.

La izquierda postmoderna que ha sido la predominantemente en el discurso intelectual en los últimos años, sutituyendo a la marxista, ha sido la que apuntillado a la izquierda ante el relativismo y el poco respeto a la verdad como concepto que mantenían.

Lo que te tienes que plantear Lorenzo es si estás con Rorty y Vattimo o con Sokal y Bernard Williams. Y el problema es todavía mayor porque como denunciaba en El País hace poco vuelven los zombis neocomunistas, de Zizek a Badiou, con un discurso antimdoderno, antiliberal, antiilustrado... en el que se reividinca no solo el comunismo sino también a Lenin y Stalin. Pues vale...


Los ejemplos de Aguirre, Cascos, Lara, etc. enturbian más que aclaran por estar en la vorágine actual. Pero pensad más bien en Fernando de los Ríos o Indalecio Prieto, socialistas a fuer de liberales, frente a socialistas a fuer de totalitarios como Largo Caballero o Santiago Carrillo en el contexto de la II República.

Santiago Navajas dijo...

Por ejemplo, los socialistas a fuer de liberales y los liberales propiamente dichos siempre vamos a estar discutiendo sobre la cuestión del Estado, más o menos, pero me resulta sorpendente la dejación teórica y p´ractica de los defensores del Estado como institución nuclear de la sociedad a la hora de hacer de dicha isntitución estatal una estructura eficiente y productiva. Luego, claro, vienen los liberales a solucionara la educación estatal con los cheques escolares (como en Suecia) o la sanidad estatal (como el copago) porque si no se cae la estructura entera.

Por otro lado, que reivindiques como propia la defensa de la "igualdad de oportunidades" que es un leit motiv liberal de toda la vida frente a la "igualdad de resultados" que era el objetivo político de la izquierda, me dice que estás más cerca de la mentalidad liberal que de la estricatamente socialista. Te diría que bienvenido al club si no fuera porque en el liberalismo somos todos marxistas, versión Groucho!

Saludos y a disfrutar de Shostakovich, al que los socialistas quisieron masacrar mientras que en los países liberales lo aclamaban!

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

Sí que creo que estamos más de acuerdo de lo que parece. Yo, desde luego, me reclamo ilustrado y racional, desde luego en el plano político, pero también en el epistemológico, en el antropológico y en el ontológico (en este quizás un pelín menos, debido a mi lado platónico). Y desde esta posición, tal y como tú dices en tus dos últimos comentarios (mucho más matizados que el artículo de Libertad Digital) reivindico no que otra izquierda es posible, sino que otra izquierda exuste, ha existido y ha sido fundamental en la construcción de las sociedades "mejores" en términos de libertades y bienestar para todos. Y claro, dices que vienen los liberales en Suecia a ajustar mecanismos básicos del estado del bienestar... que habían creado los socialdemócratas.

De todas formas, ¿cuáles son los gobiernos liberales que debemos tomar como referencia para compararlos con los socialdemócratas tan sujetos a crítica?

Santiago Navajas dijo...

Entre los socialdemócratas ilustrados, tipo I. Prieto y F. de los Ríos, "socialistas a fuer de liberales", y los liberales las diferencias no son tanto en cuanto a los fines de la sociedad como en cuanto a los medios. Los socialdemócratas creen que mediante la institución del Mercado se va demasiado lentamente en la consecución de algunas metas sociales deseables a priori, y tratan de imponer dicho apriorismo mediante la ley. El liberal piensa que los ciudadanos saben en general mucho mejor que los políticos lo que es bueno para ellos y que el Mercado permite una flexibilidad en la realización de las preferencias más grande que el intervencionismo estatal.

Paradójicamente, aunque solo en la superficie, los conservadores suelen apoyar a los socialdemócratas en su intervencionismo estatal para imponer un presunto "bien general" sobre los pobres y tontos ciudadanos que no saben lo que les conviene.

Los cimientos del Estado de Bienestar, por ejemplo la Seguridad Social, no fueron inventados por los socialistas sino por el conservador y antiliberal Bismarck, con el asentimiento entusiasta del socialista Lassalle. Mientras que en España su introductor fue Franco, ese antiliberal cuyas leyes laborables tanto se esfuerzan en conservar los sindicatos socialistas.

Por otra parte, gobiernos liberales puros ha habido pocos (así nos va). Pero cuando socialistas y conservadores han hecho progresar a sus países han sido adaptando programas liberales. Así el socialista González, después de "asesinar" a Marx, cuando se apoyó en Boyer para liberalizar la economía intervenida heredada del franquismo (lamentablemente luego se echó en brazos de los más socialdemócratas Borrell, Solchaga o Solbes) o cuando el conservador Reagan adoptó una política económica pro mercado. Por no hablar de Tony Blair...

En lo social, igualmente. Así vemos como el conservador David Cameron o el socialista Zapatero han hecho suyo el planteamiento liberal de respetar la voluntad de los individuos para hacer con sus cuerpos lo que quieran en el caso de los derechos de los homosexuales cuando la tradición conservadora era de perseguir la homosexualidad como un nefando pecado y la tradición socialista condenaba la homosexualidad como un síntoma de la decadencia de la burguesía que había que perseguir en nombre del "hombre nuevo" socialista (en Cuba se llamaba a la homosexualidad por el stablisment médico-socialista "conducta impropia", título de un fantástico documental de Nestor Almendros)

En la actualidad, el gobierno liberal de Tusk en Polonia es quizás, por lo que conozco, el único que está no sólo liderado por un liberal sino tambien por la mayoría de los miembros del gobierno. También ha habido elecciones en Polonia como en España, pero allí los liberales, a pesar de la crisis, han vuelto a ganar...

Jeremías Johnson dijo...

Sr. Navajas, gobiernos liberales puros no los ha habido nunca.

A los ejemplos que pone de conservadores y socialistas que han adoptado medidas pro mercado, habría que añadir también el de Franco (ultraconservador, autoritario y antiliberal), que dio el visto bueno a una serie de reformas que permitieron a España prosperar a buen ritmo, y que a los muy socialistas camisas azules (los Girón y Arrese de turno) no les harían mucha gracia.

Lorenzo Miláns del Bosch dijo...

No parece que la historiografía coincida contigo, Santiago, al establecer el origen del estado del bienestar. http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_del_bienestar

Más bien parece que la constante presión de los movimientos socialdemócratas y socialistas son el motor del cambio que culminó en Europa en un nuevo pacto social, que tuvo como fruto un modelo alternativo al liberalismo salvaje del siglo XIX y al comunismo. Si acaso, algunos regímenes totalitarios aparecen citados en la historia de las constitución de un nuevo equilibrio entre las clases trabajadoras y los más acomodados. A los que no parece que se cite, en ningún caso, es a los liberales, que seguramente pensaban (¿y piensan?) que regular la actividad económica y redistribuir la riqueza para garantizar la igualdad de oportunidades era una intromisión inaceptable del Estado en la vida de las personas.

No parece que haya habido muchos gobiernos liberales en la historia reciente. La discusión se establece, así, entre las ideas y propuestas liberales, casi nunca llevadas a la práctica, y la labor de gobiernos de conservadores, por una parte, y socialdemócratas, por la otra. Así es fácil "irse de rositas"; los liberales nunca han tenido que mancharse las manos con la gestión, y desde los salones o plataformas digitales, juzgan a los que, a su derecha e izquierda, han trabajado por el bienestar de las gentes. ¡Qué fácil!

Santiago Navajas dijo...

Lorenzo, posteando en Nochebuena y a las 3.51 AM!!!! No me extraña que como fuente bibliográfica me cites ¡la Wikipedia! y en español... todavía la versión en inglés...: http://en.wikipedia.org/wiki/Welfare_state

Pero por ponerle nombres y apellidos, y no precisamente de un liberal sino de uno de los adalides de la socialdemocracia norteamericana, Galbraith: http://www.mty.itesm.mx/dhcs/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec073.html

El liberalismo es difícil que triunfe en las urnas porque es contraintuitivo, así que su acción política ha consistido más bien en influir en conservadores y socialistas: véase ley del divorcio, de matrimonio gay o del aborto en lo social; o haber conseguido que nadie en el PSOE y aledaños extranjeros ose pronunciar la palabra "nacionalización" (la opción socialista tradicional hasta el fracaso de Mitterrand del que tomó buena nota nuestros González y Boyer) Si Zapatero quería privatizar la Lotería (será la fe del converso porque si no, no me lo explico...)

Muy divertido sobre la inanidad y conceptual conceptual y moral de la neoizquierda al mando en los círculos socialdemócratas este párrafo de uno de esos manifiestos caníbales postzapateristas:

«Cuando aplicamos, ciertamente obligados, políticas contra la crisis, ajenas a nuestra orientación ideológica y a nuestros valores, perdimos otra parte de nuestro crédito».

"ciertamente obligados" (risas) "orientación ideológica" (lágrimas) "nuestros valores" (los de la Bolsa serán, que diría Zp) "¡parte! de nuestro crédito" (con indultos ad hoc se recupera, sobre todo en el Santander) pero ahí siguen, cobrando para llevar a sus niños a carísimos coles privados mientras obligan a los trabajadores a llevar a los suyos a públicos que han "deconstruido".

Y mientras la derecha, Rajoy mediante, a lo suyo: vuelven los demócratacristianos... Gallardón, Wert, Arenas... virgencita, virgencita, etc.

Santiago Navajas dijo...

Por cierto, ya he enlazado tu fantástico blog a los que sigo: http://lorenzomilans-ideas.blogspot.com/