"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

sábado, enero 29, 2011

La ministra Sinde emula al senador McCarthy y Nuria Espert cita a porta gayola a William Shakespeare (y más teatro)

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Para Libertad Digital estaba escribiendo a propósito del tour de force escénico de Nuria Espert y los kamikazes de la Función por hacer, pero saltó el affaire Sinde vs. De la Iglesia por quítame allá unas descargas y...

¿Su pecado inefable, su crimen horrendo? Intentar encontrar vías de entendimiento en aras de la innovación industrial y la renovación artística entre los productores y los consumidores culturales. Pero en un país en el que la industria del libro y del audiovisual está en manos de un lobby ludita, tecnófobo y anticapitalista –que presiona al gobierno para que impida la incorporación de la tecnología digital que haría desaparecer, mediante la entrada de nuevos competidores, sus privilegios y su anclaje en el pasado–, una mente abierta al futuro como la de Álex de la Iglesia sencillamente ha de ser coartada, silenciada, ocultada. "¡Quiero la cabeza de Álex de la Iglesia!", podemos imaginar que va gritando por los pasillos del Ministerio una Sinde descompuesta e histérica. Así se paga la disensión razonada y civilizada en el gobierno socialista: con una caza maccarthysta al payaso rebelde, al que no le vamos a cantar una balada sino un réquiem.



En Twitter, Pérez Reverte se ha solidarizado así con el director vasco

lunes, enero 24, 2011

Fumar en defensa propia (o el prohibir es un placer...)

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"Según Matthieu" es una interesante película de izquierdas.  De izquierdas porque ofrece una perspectiva de la realidad social en clave de lucha de clases.  Interesante porque no cae en el maniqueísmo burdo y la monserga de púlpito habitual en los cineastas "comprometidos" al estilo de Kean Loach, Fernando León, Robert Guediguian o George Clooney (los hay en todas las latitudes y para todos los gustos).  Su director, Xavier Beauvois, del que hablamos hace poco a propósito de "De dioses y hombres", es de los que se dignan respetar la inteligencia de los espectadores.



Lo que desata el drama laboral-amoroso en "Según Matthieu" es que al padre de una familia trabajadora es despedido de la empresa en la que llevaba años... ¡por fumarse un pitillo! Como vimos en "La clase", con el castigo a un alumno que había insultado a un profesor, los franceses aplican jacobinamente las leyes sobre los más débiles con el rigor y la fuerza con las que no se opusieron a los nazis...

La denominada "Ley del tabaco", preparada por Trinidad Jiménez y aplicada por Leire Pajín en una siniestra versión progresista del Ejército de Salvación, es un síntoma y un símbolo de la "tolerancia represiva" en la que estamos instalados. Para apreciar la catadura moral de esas salvadoras de nuestras almas y nuestros pulmones no hay que perderse el sarcástico retrato que hizo de ellas Joseph L. Mankiewicz en "Ellos y ellas"



Javier Marías publicó ayer en El País una zapaterina a propósito de esta ley y su carácter liberticida

"Pajín y Zapatero habrían estado a gusto en la España de Franco, en el Chile de Pinochet, en la RDA de la Stasi, lo estarían en la Venezuela de Chávez, en la Cuba de Castro y en el Irán de Ahmadineyad"

La "Ley del Tabaco" no es tal, ni siquiera contra los fumadores, sino que se trata de una nueva restricción en las libertades públicas y un recordatorio por parte de los gobernantes (amparados en una dictadura de la mayoría) de que pueden imponer por la fuerza y la represión de una determinada visión del mundo.  En la misma senda que la prohibición por parte del Constitucional del "homeschooling" (todavía peor que el "tabacazo"), la sempiterna ilegalización de algunas drogas (mientras el Estado sigue poniéndose las botas recaudatorias con las que sí tiene legalizadas), la caza de las prostitutas y sus clientes, la censura de las corridas de toros en Cataluña y RTVE...

El núcleo del argumento de Marías es que esta ley es prohibicionista e intervencionista. Es decir, obedece a una concepción del poder según la cual el Estado puede y debe imponer a los ciudadanos una determinada manera de actuar y de pensar.  Esta es una característica común a los conservadores y a los socialistas no liberales, que se diferencian, claro, en algunas de las imposiciones con la que tratan de sojuzgar a los individuos. De ahí su alusión a Franco y Honecker.

Por supuesto hay conservadores y socialistas "a fuer de liberales" (magnífica etiqueta de Fernando de los Ríos). Personas que conjugan sus sensibilidades conservadoras y progresistas con la visión liberal de que el individuo tiene una preeminencia ontológica y política sobre el Estado o cualquier otra institución de carácter social.  Entre los socialistas "a fuer de liberales" se encuentran Marías, Savater ("Veneno puro") o Francisco Rico ("Teoría y realidad de la ley contra el fumador"). Un ejemplo de gran conservador liberal fue Lord Acton. Entre los que en la actualidad se han opuesto a esta "Ley Seca" del tabaco, en Libertad Digital hay varios ejemplos (editorial: "Tabaco, o el Estado omnipresente").

Tanto Marías, como Savater o Rico, han tenido problemas por ese carácter contestario, rebelde, crítico e intempestivo (es decir, un talante genuinamente liberal) que los espíritus tolerantes a la vez que represivos, con Zapatero como exponente máximo,  confunden con la gastroentiritis.   Por el contrario, erigirse en tribuno de la minoría perseguida me parece un rasgo positivo y necesario en alguien que piensa por sí mismo y no se somete a los dictados de su tribu.

Luego, claro, estamos los liberales "puros", que ni les cuento...

En lo que disiento de Marías es en su alusión a que esta actitud liberticida e intervencionista no es genuinamente socialista. Por el contrario, "socialistas a fuer de liberales" son una minoría dentro de la corriente socialista que se ha caracterizado doctrinal e históricamente por la violencia, la represión y el pensamiento único como forma de hacer política. Los homosexuales (ver "Conducta impropia") o las mujeres que abortan han sido víctimas propiciatorias de la política genocida asociada a la búsqueda utópica de un "hombre nuevo" (ver "4 meses, 3 semanas, 2 días") y solo gracias a la influencia liberal el socialismo ha cambiado su política en estos casos. Mejor tarde que nunca.



Sin embargo, con el influjo de la histeria antitabaco promovida desde los EE.UU. (es típico de los izquierdistas antiyanquis copiar lo peor de aquel en general gran país, más comunitarista que liberal, por cierto, como ya vio Tocqueville) el socialismo dominante ha encontrado una nueva manera de sojuzgar políticamente correcta, criminalizando a los fumadores en nombre de "la salud pública", concepto que a alguien con un poco de conocimientos históricos debería hacerle temblar (y que con tanta ironía desenmascaró Eric Rohmer en "La inglesa y el duque")

Por otro lado, no me sorprende que la mayor parte de la población acepte cambiar libertad por un poco de comodidad o seguridad. Hace unos cuantos siglos escribió Boetie "De la servidumbre voluntaria" (descarga y lectura obligatoria). Y en eso seguimos...

PD.  Un añadido foucaltiano: es interesante la alianza de la clase médica con el poder represor. Como denunciaron Foucault y Szasz en su día a propósito de... la enfermedad mental, gran parte de los médicos (los neumólogos y los oncólogos) se han convertido en políticos fanáticos e intolerantes, confundiendo la medicina con la política siguiendo el paradigma de Platón.

Lo curioso es que han abandonado "el mito de la enfermedad mental", hoy los psiquiatras son mucho más tolerantes respecto a las "desviaciones" de la norma (salvo alguna excepción de la que Sostres o Dragó podrían hablar...), pero han abrazado entusiastas el "mito de la enfermedad física". Primero es el tabaco, luego será la grasa. O el azucar.  O Louis Ferdinand Céline (lean Viaje al fin de la noche mientras se fuman un puro a la salud infernal de este maldito y fenomenal escritor)


sábado, enero 22, 2011

Downton Abbey, de Julian Fellowes

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Julian Fellowes es el Barón Fellowes de West Stafford. Además ha sido nombrado recientemente miembro de los Lores a instancia del Partido Conservador. También ha ganado un Oscar por su guión de Gosford Park. Nadie tiene unas credenciales como las suyas para escribir esa pieza de relojería incandescente, retorcida y luminosa, que es el guión de Downton Abbey, el último gran éxito de la televisión británica, en esta ocasión en su vertiente privada, que critico en Libertad Digital.

Decía Carlyle que Los señores hablan de las cosas y los criados de los señores. Esa dialéctica entre amos y esclavos es vista desde el peculiar punto de vista conservador reformista de Fellowes de una manera equilibrada y justa.



domingo, enero 16, 2011

Entre el vegetarianismo y el canibalismo

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En Libertad Digital hago la crónica de mi paso por dos restaurantes con una estrella Michelín en Almería.  Como Mario Noya es un escéptico burlón con la "cocina de autor" me ha plantado ahí una imagen de chorizos de su pueblo que no se los salta un payés.  Así que aquí os pongo algunas imágenes de lo que más me gustó en Alejandro y La Costa.  Bon appétit!!!

Alejandro







La Costa




martes, enero 11, 2011

La religión... ¿opio, neurosis, poesía?

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Este fin de semana estrenan una de las grandes películas del año, De dioses y hombres, acerca del asesinato de unos monjes cistercienses a manos de unos fundamentalistas islámicos. Beauvois se centra en las discusiones que mantienen los monjes sobre si largarse de allí, ya que saben que son objetivo de los terroristas, o quedarse a seguir con su tarea. Entre el instinto de supervivencia y la entrega a una obra, una promesa y el amor concreto a la Humanidad.

Es más complicado encontrar un cristiano auténtico que una aguja en un pajar y más dificil que sus actos sean comprendidos que un rico entre en el reino de los cielos. ¿Poner la otra mejilla? Sin duda, no habría espectáculo más contradictorio que ver a Jesús paseando por el Vaticano, con sus harapos frente a frente con el fashion Ratzinger.

Por eso es tan interesante la película de Beauvois, ya que se centra en la línea existencial que separa el suicidio del martirio en lugar de la divertida aunque irresoluble cuestión política de quién realmente se cargó a los monjes cistercienses.

¿Opio (Marx), neurosis (Freud), poesía (Bloom)? No es cuestión de creer o no creer, sino como diría Nietzsche de que tus creencias enfrentadas al mundo y a los demás sean poéticas, en lugar de opiáceas o neuróticas.

sábado, enero 08, 2011

Las mejores películas de 2010 (estrenadas en España)

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En Libertad Digital propongo una lista con las mejores películas de 2010 .  Por cierto, lo peor que vi el año pasado: Precious.  Menos mal que en las salas de cine hay otras formas de divertirse además de ver estas pseudopelículas en la estela de Amélie.



PD. Muchas otras listas recopiladas por El Cultural de El Mundo