"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

sábado, febrero 04, 2012

J. Edgar, de Clint Eastwood




J. Edgar, la última película de Clint Eastwood ha cosechado el desprecio de Hollywood. Pero como defiendo en Libertad Digital, no porque sea mala sino todo lo contrario: demasiado compleja y ambigua para los progres (y los fachas) habituales. El liberatrio Eastwood realiza una crítica demoledora del intervencionismo estatal al tiempo que le permite a Edgar Hoover exponer su mejor versión

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Una gran película y una excelente interpretación de Di Caprio y el resto. Hoover fue un patriota al que Hollywood ha denigrado o ridiculizado numerosas veces; es de agradecer que Eastwood le haya devuelto el lugar que merece, con todos sus claroscuros. Pues eso también aparece en el film, numerosos contrastes de luz y de sombra en los que emerge el rostro del personaje, siempre expresivo sin caer en el histrionismo. Pero lo que sobre todo vi -y me sobrecogió- fue un retrato de la vejez, del héroe que no se resigna a que su momento haya pasado; también la retrataba Eastwood en "Gran Torino", pero permitiendo la redención final del personaje. Enhorabuena al director, a su honestidad y patriotismo sincero, muy por encima del de Oliver Stone -y otros oportunistas- al querer profundizar en la gran historia de los Estados Unidos de América.
TANNHÄUSER

J.C.Alonso dijo...

A mi he gustado mucho. Me gusta el Eastwood de ”Bird” de “Sin perdón” de” Mistyc River”, de “Millor Dollar Baby” y “Cartas de Iwo Jima”… Vamos me gustan hasta sus andares... Gran di Caprio, excelente guión, estratosférica fotografía del ínclito Tom Stern y todo lo demás. Comparar las reacciones del público con “La piel que habito”, no hay color. “La piel que habito” me produce desasosiego y no por el sexo (el noir es un género de pulsiones sexuales, pero complejo) nada más lejos de tan electrizante y fascinante ejercicio. Lo digo porque el genio de Almodóvar no convence ni conecta con el espectador de a pie: el del entretenimiento. El único consuelo ha sido ilustrarnos a los más exigentes con la obra del inclasificable Georges Franju. Sobre la lectura de J. Edgar en el establishment hollywoodiense, pues, es evidente que ha generado rechazo, aunque no me asombra en absoluto y pone de manifiesto aquella máxima del genial O. Welles durante el bochornoso episodio de “la caza de brujas” donde el orondo realizador apostilló: “lo malo de la izquierda americana es que traicionó para salvar sus piscinas…” Puede que el viejo Eastwood haya ejecutado una de sus obras más personales, incisivas y valientes del último lustro. Una película compleja, densa y desquiciante que no deja a nadie indiferente y en el fondo es una gran lección de Historia Contemporánea de los EE.UU. No entienden el genio de Eastwood, pues su discurso lo creen moderno cuando el maestro –intrínsecamente- es un clásico y lo clásico es lo revolucionario. Esa es la esencia Eastwood, no saben por donde cogerlo mientras toca el piano. Saludos

Santiago Navajas dijo...

"Lo clásico es revolucionario" Sin duda, sobre todo ahora que lo revolucionario se quiere hacer clásico. Gracias a ámbos por los tan buenos comentarios

Anónimo dijo...

Pues qué quereis que os diga, a mí si me ha producido indiferencia. Una peli de Eastwood es casi imposible que sea mala. Pero sí puede ser pasable, como ésta. Hombre, está mejor hecha que la de Thatcher ya desde el guión, pero es un biopic que no logra que te importe un comino el biografiado, ni para bien ni para mal, lo cual me parece un fracaso.

Peter dijo...

Me da la sensación de que el autor lee la crítica de Boyero y luego se las apaña para poder decir exactamente lo contrario salvo casos imposibles.

Por otro lado, esa técnica de decir que a los que les gusta la peli son una pandilla de... a partir de varios estereotipos pero aquí estoy yo que me doy cuenta de lo buena que es por lo guay que soy resulta lamentable.

Por cierto, las últimas pelis de Clint han bajado la media a las que nos tenía acostumbrados. Pero, para algunos, es un mito al estilo Allen aunque lo que ofrezca sea algo intrascendente y que nos deja indiferentes. Y soy un fan de Eatswood.

A seguir leyendo a Boyero.

Santiago Navajas dijo...

No dudo de tu afirmaciónd de que diga exactamente lo contrario de Boyero de J. Edgar pero con una salvedad: no he leído la crítica de Boyero (salvo un titular de un chat, que tampoco leí, en el que decía que era aburrídisima"

sofia martínez dijo...

Es estupenda, a pesar de que su género no es de mis favoritos en general es una porpuesta muy acertada de un personaje muy polémico. Además, pude apreciar a un Leonardo DiCaprio inspirado, original, emocionante y único en el cuerpo de Hoover. Una cinta que está lejos de formar parte de lo mejor de la filmografía de Eastwood, pero que igualmente es una propuesta para ver y debatir. Hace poco la vi a través de HBO ONLINE y es de verdad una cita que disfrutas mucho, además no sólo te entretiene, la historia en general logra cautivar al espectador. Muy recomendable.