"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

martes, junio 26, 2012

Blade Runner, de Ridley Scott (y el test Voight-Kampff para detectar si eres un replicante)

El otro día "vapuleaba" a Ridley Scott a cuenta de su Prometheus.  Pero hoy que se cumplen 30 años de Blade Runner, aplaudamos: Mi crítica en Libertad Digital



PD.  El test de Voight-Kampff: ¿Are you a replicant?

PD. También se ha conmemorado los cien años del nacimiento de Alan Turing...

3 comentarios:

Jeremías Johnson dijo...

Normalmente, el cine futurista que despliega una distopía ante la retina del espectador no suele generar en él un deseo de vivir en ese mundo (por eso lo llaman distopía), pero tengo un amigo que, desde que vio la película, siempre me confesó que preferiría vivir en ese mundo a vivir en este. Tengo constancia de que no es el único. A mí, personalmente, nunca me resultó atractiva la idea de vivir en ese mundo, pero sí la idea de vivir en un apartamento como el de Deckard, decorado con bloques diseñados por Frank Lloyd Wright para la Ennis House.

Por cierto, a mí nunca me resultó convincente la idea de que esa megalópolis-hormiguero, oscura y húmeda, fuera Los Ángeles. ¡Pero si la ciudad de Los Ángeles es un prodigio de luz y clima mediterráneo! Nada, nada, pulpo para comer. Qué le vamos a hacer, eso ya no tiene arreglo.

Ridley Scott, que hizo cosas muy notables en su época, y luego se dedicó a ganar dinero, es un hombre práctico. Al igual que los programadores, reutiliza código para sus trabajos posteriores, de modo que nos podemos encontrar la escena de la muerte de Tyrrel a manos de Roy Batty en una película de Scott mucho más reciente, Gladiator, esta vez con Marco Aurelio haciendo de Tyrell y Cómodo haciendo de Roy Batty.


¡Atención: SPOILERS!

La relativamente reciente Moon nos mostró cómo podía ser la triste vida de un replicante de medio pelo, de estilo de vida escasamente épico, en una misión fuera de la Tierra, con sus implantes de memoria y todo. El hombre da tanta pena que le entran a uno ganas de ser Roy Batty y hacer crujir algunos cráneos en algún despacho del planeta Tierra.

Anónimo dijo...

"Por cierto, a mí nunca me resultó convincente la idea de que esa megalópolis-hormiguero, oscura y húmeda, fuera Los Ángeles. ¡Pero si la ciudad de Los Ángeles es un prodigio de luz y clima mediterráneo! Nada, nada, pulpo para comer. Qué le vamos a hacer, eso ya no tiene arreglo." (J.J.)

Verdad. Por cierto, en la novela de Philip K. Dick la ciudad es San Francisco (también mediterráneamente californiana). Yo sospecho que esto tiene que ver con el santo, pues en el libro se da cuenta de la pasión de la gente por los animales.

Por cierto, ¿alguien se ha fijado en los parecidos de BR con La vida es sueño? En serio, son fascinantes. "(...) y teniendo yo más vida, ¿tengo menos libertad?" (¿Segismundo o Roy Batty?)

Santiago Navajas dijo...

El hacer de Los Ángeles una especie de Hong Kong puede ser por mostrar el grado de degradación del planeta. Hace treinta años lo que se decía es que el cambio climático era hacia mayor frío y no más calor.

Sin duda, Blade Runner es una obra muy barroca y entronca filosóficamente con esa fuente de la modernidad que es la duda de Segismundo...