"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, agosto 15, 2012

Aaron Sorkin le ofrece empleo a Ana Pastor en The Newsroom

Aaron Sorkin fue el creador de una de las mejores series de televisión de la historia: El ala oeste de la Casablanca.  Posteriormente hizo el buen guión de la película La red social (Facebook).  Pero antes y después, su carrera ha sido más bien mediocre y escandalosamente sobrevalorada.  Hasta llegar al completo desastre que son Moneyball y The Newsroom en las que se ponen de manifiesto sus vicios sin una sola de sus virtudes: infantiloide a la vez que pretencioso, sermoneador y moralista, un discurso superficial que pretende ser filosófico.  Homeopatía cinematográfica, Paulo Coelho en imágenes. The Newsroom está, además, horriblemente interpretada y peor dirigida.

El problema de Sorkin es muy parecido al de Ana Pastor.  La periodista recientemente despedida de RTVE (¿y qué?) alardea de independencia, objetividad y de haber hecho una televisión pública neutral, plural y de calidad.  Se ve a sí misma como la protagonista de The Newsroom aunque ésta tiene que combatir por los mismos valores dentro del seno de una empresa privada.  Si Ana Pastor habría tenido que luchar contra los sesgos de la presión política de turno, MacKenzie MacHale (histrionizada por Emily Mortimer) tiene que batallar contra la presión del departamento de audiencias.  Tanto la política como la empresa enemigas, por diferentes flancos, de una información basada en hechos.  Pero no en "hechos puros" sino en hechos filtrados a través de una particular visión del "ojo de Dios": el periodista que sin perder su ideología es capaz de presentar las versiones relevantes de cada hecho, donde el término clave es "relevante".

Es decir, un periodismo crítico que adoptase el punto de vista científico, ni más ni menos.  Como la ciencia o la Wikipedia.  Y hasta aquí todo muy bueno, bonito pero, ay, barato.  Porque como en el caso de Ana Pastor, MacKenzie MacHale, es decir Sorkin, detenta (un verbo que se suele emplear sin rigor) formal y en cuanto al contenido el papel divino para implantar una dictadura informativa que desprecia a todos aquellos que no están de acuerdo con su punto de vista.  No deja de ser paradójico que una serie tan chapuceramente hecha -con unos diálogos rebuscados y ridículos, unos actores sometidos al método Tourette y una dirección que parece una parodia de los célebres "walk and talk" de El ala oeste de la Casablanca- pretenda ser una crítica a la televisión basura.  Es como si Amancio Ortega se propusiese como abanderado contra la ropa basura...

Precisamente ahí viene el problema de The Newsroom.  Sorkin se ha creído que el éxito que ha tenido le confiere la potestad de dar lecciones sobre cómo hacer bien algo.  Como esos necios que confunden precio con valor.  Por otro lado, es un síntoma característico de cierta izquierda que, imitando el modelo eclesial que tanto detestan, copia la soberbia moral de la clase sacerdotal y confunden la pequeña pantalla con su particular púlpito desde el que se consideran legitimados a sermonear sobre el bien (ellos) y el mal (los demás).  Desde Platón a Ana Pastor, pasando por Savonarola y George Clooney (en la precursora cinematográfica de The Newsroom).  Así Sorkin jamás cuestiona ni problematiza, salvo por hacer a su protagonista (un estreñido Jeff Daniels) un malafollá sin gracia, su propio posicionamiento haciendo así bosquejo maniqueo de un problema de fondo en nuestras sociedades: que los enemigos de la democracia están más dentro que fuera, como sostiene Todorov.

Si quieren un retrato complejo y profundo de la dialéctica información vs. entretenimiento en el mundo periodístico, en el que diálogos endiabladamente rápidos (¡eso es "walk and talk"!) se cruzan con una reflexión implícita de calado sobre la verdad y sus versiones, además de una estupenda, sentida y apasionada historia de amor, vean la que es sin duda una de las mejores comedias de la historia del cine: Luna nueva (analizada por los Garci's Boys)  Porque Howard Hawks cuando se ponía serio era estupendo pero cuando le daba por reírse era aún mejor.  Con todos ustedes, Cary Grant, Rosallind Russell y Luna nueva








PD.  Las mejores temporadas de El ala oeste fueron precisamente cuando él ya no estaba y se hizo mucho más madura, profunda y compleja, menos aparatosa en los diálogos y más disciplinada en los gestos.

7 comentarios:

anto33 dijo...

La verdad,resulta muy molesta esta superioridad moral de la gente del PSOE (que no de izquierdas).Yo sólo he visto un poco de Pastor y me daba vergüenza ajena lo dura que era con los entrevistados del PP y lo pelota que era con los del PSOE.Por cierto,creo que deberías revisar el texto,se te ha olvidado alguna palabra(después de lo de detentar).

octopusmagnificens dijo...

Justicia para Anita. Ella también fue dura con invitados socialistas. De mala educación y soberbia, sí se la puede acusar. De parcialidad, no. Y en respuesta a Sostres, sí, sí tanto.

Pablo Muñoz dijo...

Creo que las estructuras dramáticas de Sorkin (aislando casi siempre el hecho que activa la narración dramática y haciendo que los personajes y sus conflictos se expresen a través de dilemas y acciones y no a través de diálogos) son, afortunadamente, bastante más complejas en este post donde solamente hay afirmaciones muy fuertes, muy contundentes y muy simples.

La izquierda? Panda de tontos. ¿Platón? En la misma línea que George Clooney. ¿La legitimidad intelectual para sostener la validez de sus juicios? Una posdatita donde se aclara que fue cuando Sorkin se marchó de la serie cuando la serie "fue madura" (¿y qué concepción de madura tenemos?) la dirección "es peor" ¿en base a qué? Y podríamos seguir, pero el post es un disparate con coda final ¡eso sí que era grandeza, Hawks!

¿Sabe Santiago Navajas que Hawks nunca escribió una coma de su guión y que, si bien su trabajo de dirección es magistral, el mérito reside en sus talentudísimos libretistas? ¿Y que Aaron Sorkin recoge excelentemente su estilo?

Santiago Navajas dijo...

Tiene razón Anto, octopus, en la asimetría de Pastor, en general, entre los entrevistados de izquierda y derecha. Además su caso es uno más entre los despidos producidos de RTVE y todos apuntan en la misma dirección. El caso más desvergonzado era, sin embargo, el de Informe Semanal.

Ahora se producirá la misma manipulación, claro, pero en sentido opuesto. El problema no es Pastor o Urdaci sino un modelo de televisión gubernamental pagado por todos.

En cuanto al paralelismo Sorkin y Hawks se hace, claro, desde su condición de "autores" desde sus respectivos lugares de guionista y director. Por supuesto, que los estupendos guionistas de His girl friday merecen toda consideración. El asunto, de todas formas, adquirió su máxima dimensión conceptual cuando Pauline Kael sostuvo que Ciudadano Kane no era tanto obra de Welles como de Mankiewicz.

Evidentemente la compañía entre Platón y Clooney es irónica. Voy a tener que escribir con emoticonos porque entre tanta "contundencia" al parecer se pierde mi innegable, aunque discutido ;-) , sentido humorístico :-P

Pablo Muñoz dijo...

La excelente entrevistadora, Pastor puso contra las cuerdas a Bono, Garzón y Llamazares (miembros, supongo, de la extrema derecha española).

Respecto a The Newsroom: la estructura narrativa de los episodios dedicados a Jane Fonda, el cotilleo y el asesinato de Bin Laden es, sencillamente, asombrosa.

Pero asombro puro y duro. No hay un conflicto central que los personajes resuelven sino una serie de interacciones dramáticas que intervienen de una manera genial.

Y Will McAvoy, crítico e inteligente, es un republicano honesto ¡no un histérico! Más bien, McAvoy cree que algo va mal y ese algo es el populismo tipo Tea Party (cuanta gracia me hacen que todos los amiguitos del Tea Party sean creyentes, blancos y ricos ¡diantres!).

No comparemos a Kael, que estaba de parranda y muy partidista contra Welles desde su célebre ensayo que instaló en el imaginario norteamericano la idea de que Welles nunca hizo nada memorable tras su primera película, con los guionistas de Hawks. Para empezar, Kael tenía una relación íntima muy notable con el guionista Mankiewicz con lo cual su postura no parece más que de "justiciera" con todo lo que ello conlleva.

De hecho, en hollywood, para disgusto del erotismo adolescente de los lectores Rand, como en la vida, hay un grupo de mucha gente trabajadora aportando ideas, así que el mérito de His Girl Friday no es ya de Lederer / Hecht / McArthur sino también de la propia Rosalind Russell que, tras la feliz decisión de Hawks de añadir una chica a la obra de teatro original, se contrató su propio escritor para mejorar sus líneas de diálogo.

¡Ah la vida, tan llena de felices matices!

Antonio dijo...

Creo que se ha pasado usted señor Navajas. Creo que The newsroom representa lo que es Sorkin: sus discursos, su moralina, ya sea infantiloide o no,pero sobre todo sus guiones. Hay que alabarle que rodara la primera temporada de un tirón para así evitar influencias como la de ¿usted? :D.

Pero no podrá que es Sorkin, para lo bueno y para lo malo, toda eso que critica se ve reflejado también en la gran serie The west Wing. Por eso me sorprende que le sorprenda. El primer capítulo me parece genial, recordándome mucho al mejor Sorkin de la serie anteriormente mencionada. Me encanta la excelencia de sus diálogos a la par que inverosímiles. Pero sé que cuando me siento a ver una producción de Sorkin me espero eso y es lo que quiero ver.

¿Qué ha hecho Sorkin en The Newsroom que no se esperara?

Anónimo dijo...

"Si Ana Pastor habría tenido que luchar contra los sesgos de la presión política de turno"... Algo me dice que Ana Pastor sabría usar el condicional correctamente.