"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

lunes, diciembre 24, 2012

Mourinho debe quedarse. Y Casillas, ser su portero.

Moneyball no es una película sobre beisbol sino sobre cómo cambiar la mentalidad de un equipo a partir de la aplicación de un método revolucionario.  Una dinámica es perdedora cuando está basada en una actitud derrotista y unos principios estratégicos equivocados.  Por ello, el manager protagonizado por Brad Pitt confía cambiar el rumbo de su equipo adocenado despidiendo a todos aquellos "expertos" que creen saber basándose en la tradición y, en realidad, no hacen sino llamar "experiencia" a un cúmulo de prejuicios y pseudo razonamientos.  El subtítulo de la película es "Rompiendo las reglas".  Y no cabe duda de que Mourinho no sólo ha roto muchas reglas sino que también ha pisado muchos callos.  Lo primero suele llevar a lo segundo, como hacer tortillas a romper huevos.

Actualmente la afición madridista es lo más parecido a la alegoría de la caverna de Platón, donde unos prisioneros que no eran conscientes de su situación esclava se dejan llevar por las falsas imágenes que agitan unos manipuladores de marionetas a sus espaldas.  Un ejemplo de esta manipulación la encontramos en el diario Marca donde se titula


Y lo peor es que la calidad periodística de esta pseudo información, que confunde una votación sin ningún rigor científico (se podían haber estirado un poco haciendo una encuesta de verdad con una muestra representativa. Pero eso exige profesionalidad y a lo mejor hubiera salido un resultado no compatible con sus intereses) con lo que quiere la afición madridista, se repite una y otra vez en sus páginas.  Además de en la de otros diarios y secciones deportivas como mostré en De Nietzsche a Mourinho, en lo que constituye una suplantación de la búsqueda de una información veraz y objetiva por una campaña de acoso y derribo que, aunque padecieron en su día otros entrenadores especialmente del Real Madrid, ha alcanzado con Mourinho un punto álgido de violencia verbal e intolerancia, paradójicamente remedando una de las acusaciones más repetidas contra el entrenador portugués.

La gota que aparentemente ha colmado el vaso de la "afición" madridista ha sido la suplencia de Iker Casillas.  Es cierto que hay dos posiciones en los equipos que no suele ser recomendable tocar, la de portero y la delantero centro, debido a que su cercanía al gol los hace ser más susceptibles a la pérdida de confianza, por lo que necesitan un suplemento de apoyo y de incentivo moral por parte del entrenador y la afición.  Pero Mourinho ha demostrado respecto de la pareja Benzema/Higuaín que cree más bien en otro criterio: la virtud de la competencia por un mismo puesto para garantizar un grado óptimo de tensión.  Y bajo dicha hipótesis no cabe duda de que también Casillas, para mejorar su competitividad, debe ser sometido a la misma posibilidad de ser sustituido que el resto de sus compañeros.

Pero, por otra parte, en la figura de Casillas se suma que se ha ganado para la afición madridista el valor de icono y dentro del vestuario el estatuto de "vaca sagrada".  Ya sabemos el papel que juega el fútbol  como sustitutivo de la superstición religiosa y de la mentalidad nacionalista.  De ahí que para muchos se haya convertido en una especie de santo laico y, en consecuencia, la acción de Mourinho en lugar de ser sometida al análisis racional se haya interpretado en clave religiosa como si hubiera sido una herejía.  

Además, como decía, Casillas es una "vaca sagrada" dentro del vestuario y, como en todos lados, constituye un poder fáctico que se considera poseedor de ciertos privilegios ("derechos adquiridos" los llaman los funcionarios) y es remiso a las innovaciones.  Por citar sólo la historia reciente del Real Madrid baste recordar el tapón que ejercieron la generación de Juanito respecto de la Quinta del Buitre y, posteriormente, cómo la generación de Míchel se constituyó en la dueña del vestuario con el poder de echar a entrenadores cuando ellos quisieran.  El colmo de esta situación fue la consecución de la Champions por el equipo de Mijatovic y compañía, cuando ignoraban sistemáticamente a Jupp Heinckes y se dedicaban más a ligar que a entrenar.  Juanma Rodríguez, una rara avis en el periodismo deportivo español ya que formula juicios fundamentados en datos, muestra en su blog la "místerfagia" del club blanco, .

Lo que está en juego en un Real Madrid con la liga casi perdida, pero con el resto de posibilidades intactas en el resto de competiciones, es quién manda en el club: si el presidente y el entrenador, por un lado, o una prensa que no perdona a una personalidad que no se pliega a su influencia y cierta parte de la plantilla que se ha relajado una vez que ha conseguido la liga.

Mourinho es el mejor entrenador y Casillas el mejor portero que pueden tener el Real Madrid.  Pero es Mourinho el que debe hacer que todos rindan a su máximo nivel, utilizando los métodos que crea más convenientes para ello.  Y si debe sentar a un mito como Casillas, que no está ni mucho menos en el final de su carrera (después de Brasil 2014 dejará la selección) pero que como muestra la estadística (el asunto central de Moneyball, por cierto) no pasa por su mejor momento, pues se trata de respetar su decisión, analizándola sine ira et studio y no de rasgarse las vestiduras histéricamente.  Por parte de Florentino Pérez también se trata de comprobar si ha aprendido la lección de que cuando se ha iniciado un proyecto a largo plazo no se deben tomar decisiones escuchando los cantos de sirenas populistas, demagogas y, además, feas.  El Madrid necesita su Alex Ferguson, su Johan Cruyff... alguien que sepa tanto de fútbol como poseedor de una hiriente personalidad para no dejarse intimidar por los sanedrines radiofónicos que se parecen más al camarote de los hermanos Marx -en lo confuso, no en lo divertido- que a la vanguardia del proletariado (futbolístico) de Karl Marx.

PD.  Al menos Alfredo Di Stéfano sí lo tiene claro en el diario Marca:


PD.  Lo mismo que Mourinho ha hecho con Casillas, lo lleva realizando Tito Vilanova con David Villa de forma continuada y antes que él, Guardiola.  Pero con Villa no se cumplen los requisitos de "mito" para la afición ni es una "vaca sagrada" dentro del vestuario, dado que Messi ejerce de "buey mudo" como un nuevo Santo Tomás de Aquino del balón. Que le pregunten a Ibra...  Además, Vilanova, como antes Guardiola, no sólo no es inquisitorialmente perseguido por la prensa "amiga" y "enemiga" sino que además recibe un trato de favor...




5 comentarios:

J.C.Alonso dijo...

Santiago, no es el momento por el día y lo agradable del momento que compartimos. Me encuentro física y moralmente muy bien, y me solidarizo con el Sr. Vilanova. Ya escribiré un largo artículo en mi blog al respecto del film que aludes y otras obras más futbolísticas. Te recomiendo a David Peace, un pedazo de escritor y fan del Leeds. Y la coletilla de Sorkin, de la susodicha película que nos has puesto como antecedente. Tampoco desmerece. Creo, que no es el momento de sacar coletillas sobre el Sr. Vilanova, pero yo soy liberal en todos los sentidos, me gusta hacer lo que me sale de la entrepierna. Mientras no se la toque al de enfrente. “Vive y deja vivir”. Soy del Valencia C.F., un histórico y por afinidades de nomadismo del Racing (me encanta las virtudes del perdedor) no me hace falta ir por la vida de Barcelonista ni de Madridista. Hoy me decía un familiar llegado de Afganistán; “es muy bonito subirse al jamelgo ganador”. Si que he jugado al fútbol y muy bien. Me gusta leer a la gente que sabe de fútbol y lo ha practicado profesionalmente. Como individuo y ser humano hiperempático con el ambiente de la oncología. No procedía tu coletilla. Pero lo cortés no quita lo valiente. Feliz Navidad y viva ese liberalismo, que cuando se os dice algo muy pedagógicamente, a uno se le tilda de radical. Teniendo viejos amigos de soldada ex maoístas. Pero, reitero, vive y deja vivir. Y eso va por el Sr. JM. Me llaman a la mesa, Salud y Suerte
JC Alonso

Santiago Navajas dijo...

Tu interpretación "oncológica" de mi comentario sobre Vilanova no viene a cuento. El trato de favor que recibe el Barcelona en la actualidad es una continuación del que venía disfrutando con la beatificación de Guardiola. ¿No has visto el link?

J.C.Alonso dijo...

Uff, Santiago. No sé esa bilis por el barcelonismo (fútbol es política, sexo es política, economía es política). Justamente, la misma medicina que practica el cantonalismo periférico la ejerce el madridismo es de tebeo. A ver, ¿tú no eres de Córdoba?, pues a muerte con tu equipo. Por cierto, que yo sepa el antiguo dueño o ex presidente del Córdoba era un tal Palma, el cual, vende coches a tutiplén en mi City. Un tío currante, hecho a sí mismo. Hay una historia que reflejaba el maestro Umbral; el provincianismo. Por regla general, un tío de Zamora será del Madrid o del Barça. Un sevillano, no le hace falta. Ni a un donostiarra, ni un habitante del Manzanares. O en mi caso, a los de la tercera capital del imperio, Valencia C.F. (con una caterva mediática en la Turialandya), que le dan leña todos los días a este ejemplar equipo por quedar tercero—cosas de españoles del Este. ¿Por qué ese prurito por decir soy del Madrid y es lo mejor de lo mejor? Yo he disfrutado de grandes partidos del Madrid y evidentemente, del Barça y alegro si hay una final española y punto, que ganen cualquiera que este adscrito a la piel de toro. Muy bien, pues eres un fan del Madrid, lo celebro. Tengo un montón de conocidos que son del Madrid y les felicito por sus victorias. Igual que te felicite el ascenso del Granada. Pero, tú no eres granadino. Y te alegraste, detalle que te dignifica. Te pregunto; ¿has jugado al fútbol en juvenil, regional o etc? Sí o No. Empieza a revisarte desde la hemeroteca del blog o la web de LD, pues, te veía en una línea interesante. Pero la voz de tu amo te está produciendo contradicciones preocupantes. No sé que darán de soldada por una colaboración el simpático, FJL. Empero, siempre viene bien un extra… “De Bolinaga a ser perdonado… Como buen católico o que lo crucifiquen...” No prediques aquello del radicalismo, que trabajas en un lugar donde la conversión es un mandamiento; véase al Sr. Moa. De terrorista profesional, maoísta-troskista a liberal ubérrimo. No sé, igual es que la Cardiopatía isquémica congénita y el dolor neuropático hacen estragos. Te sugiero unas lecturas de Havel y aquello de empezar por reírse de uno mismo. No obstante, se lo preguntaré a un amigo, de un amigo del gran S. Segurola. Y te digo esto con afecto, de verdad. Porque te veo un docente majo, un profesor de Filosofía que se preocupa por sus alumnos. No un filósofo—Savater o Glucksman — como le decían a Guardiola ¿Te acuerdas del sueco de origen Serbio y etnia gitana? Menudos vaciles con la colonia y la uretra. Cuídate, salud y felices reyes. ¿A qué me llamas radical? Apostamos…Je,je (sonrisa de Bruce Willis)

Anónimo dijo...

J C Alonso, desprendes un tufillo fascistoide típicamente de izquierdas. Aquí leemos, no nos tomes x tontos, hijo. Ala.

Anónimo dijo...

Evidemente, que el olfato de errante anónimo esta dispacitado para las funciones de rastreador. No huelo a fascista o camisa negra (en tu empresa tienen un especial amor por ellas—no la pública que es la que te mantiene, sino la privada donde te diviertes—, al igual que esos diputados de ERC y bueno de Peret) pero tú sí que hueles a San Jacobo congelado de un ALDI cerca del polígono de Lucerna (se te ha visto el escorzo de pésimo futbolista y la pluma). Visto lo visto contesto como anónimo pero sin esconderme y dice la tecla “no seguir este blog”, of course…Bye
JC. Alonso