"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

lunes, enero 28, 2013

Oscar 2013 V: "La vida de Pi", de Ang Lee (o la resurrección de Dios)

Quería ver “En la casa”, la adaptación de François Ozon de la obra de teatro de Juan Mayorga “El chico de la última fila”, pero la taquillera se negaba a venderme una entrada.  Hasta que me di cuenta de que el problema era que me había equivocado de cine.  Mi despiste habitual.  Ya que estaba, y dado que sólo quedaban cinco minutos para la siguiente proyección, le pedí que me diera cualquiera que fuera a empezar inmediatamente.  Resignado a mi destino entré a sumergirme en las tres dimensiones de “La vida de Pi”.

La película no me gustó.  Pertenece al género de las memeces sentimentaloides de pseudofilosofía barata que detesto especialmente; de “Amélie”, que para mí es poco menos que uno de los infinitos símbolos del Anticristo, a “Cinema Paradiso” pasando por “El paciente inglés”, “Slumdog Millionaire” o “Avatar”.  Cada vez que pienso que alguien como David Lynch ya no hace películas o que a Lars von Trier lo echan a patadas del Festival de Cine de Cannes pero que, sin embargo, los multicines están llenos de estas palomitas cinematográficas rellenas de cianuro moral me sublevo... pero me estoy desviando.

No me gustó aunque algún detalle esporádico me hacía prestar despertar del sopor, como esa isla sacada de alguna pesadilla de Lovecraft o que apareciera un émulo de Moby Dick como estrella invitada...  Pero, sin embargo, me resultó muy interesante el hecho de que nunca imaginé que pudiese plantearse de forma cinematográfica y popularmente el argumento ontológico de San Anselmo como hace el protagonista en el tramo final de la película.

San Anselmo defendió que se puede demostrar la existencia de Dios racionalmente a partir de la equivalencia entre el concepto “Dios” y el concepto “ser perfecto”.  Descartes y Hegel, otros célebres deístas, aplaudieron la demostración mientras que otros, como Kant o Frege la refutaron argumentando que el concepto “existir” no se puede usar gramaticalmente como propiedad de un objeto (el clásico engaño de la mente por el lenguaje que ponía de los nervios a Wittgenstein).

En la forma cinematográfica de “La vida de Pi” adopta el argumento una forma metafórica ya que se trata de demostrar la existencia de Dios planteando que narración que explica una serie de hechos es mejor para creer, la más realista y desagradable o la más imaginativa y heroica.  Y, claro, entre el vulgar materialismo ateo y la imaginativa fábula divina, el noventa por ciento se quedará con la mentirosa pero bonita historia.

Nietzsche sentenció a finales del siglo XIX que “Dios ha muerto”.  Pero si se dan una vuelta por el Vaticano, la Meca, cualquier museo de arte contemporáneo o el CERN, se darán cuenta de que Dios -ya sea en forma de Religión, Arte o Ciencia- sigue contando con miles de millones de seguidores ansiosos de trascendencia y explicaciones del mundo que den sentido, el que sea, a sus vidas.  Además existen filósofos deístas como Alvin Plantinga que discuten encarnizadamente con filósofos ateos como Daniel Dennett en las páginas del New York Review of Books.

Según André Malraux que el siglo XXI sería religioso o no sería.  Y mientras, ya está aquí la Navidad del fin del mundo según los mayas...

5 comentarios:

El idiota de la familia dijo...

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Anónimo dijo...

En la película hay mucho más: como por ejemplo si la naturaleza es amable u hostil al hombre. No acabo de entender cómo conecta el director esto con el tema de Dios, sobre todo con esa insistencia que se hace en el film sobre unos que quieren saber las causas del hundimiento del barco. Tanta insistencia para que luego te desvien hacia otro tema. Parece Lee querer decir que el misterio insondable de las razones del hundimiento del barco es el mismo que el de conocer a Dios, pero esta manera de entender el film se embarulla algo con esa otra manera que indicas en tu entrada.

Anónimo dijo...

Primer paso: lea a Boyero

2º paso, invente una excusa metafísica para llevarle la contraria

3º paso: siéntase hombre independiente y original

seorimícuaro dijo...

Muy interesante tu refelxión, aunque no entiendo porque no te gusta, pues tal reflexión es la de una persona que ve con lujos de detalles la película. A mi me gustó la forma de explicar la existencia de Dios, lejos del fanatismo, me gustó también los efectos especiales. La película es lenta pero entretenida. Las personas no creen lo extraordinario aunque sea cierto

manipulador de alimentos dijo...

Hay un cierto resabio a religiosidad de pandereta en 'La Vida de Pi' cuando ya de por sí exuda espiritualidad por los cuatro costados. Por momentos me pareció apreciar fogonazos de Spinoza, ya sabéis, ese identificar a la naturaleza con Dios. Aún así, sus cuatro 'oscar' han resultado toda una sorpresa. No debería serlo: la factura de la película es impecable y las interpretaciones, incluida la del tigre, son formidables. Me esperaba algo más peñazo. Si te pasa lo mismo, dale una oportunidad, que igual te sorprende. Un saludo!!!