"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

domingo, julio 21, 2013

El aromático hedor del terrorismo (Después de mayo y The East)

El verano suele ser la estación banal, frívola, de la diversión ciega y vacía.  Pero también puede ser la época de la reflexión calmada, de prestar atención a las cosas realmente importantes en lugar del ruido y la furia de la propaganda y el boato mediático.

Cinematográficamente está dominado por dos películas que tratan, nada más y nada menos, de la atracción por el terrorismo como forma de acción política. En Después de mayo el francés Olivier Assayas nos relata, con gran belleza formal y sutileza ética, los conflictos morales y estéticos de la generación de extrema izquierda que quiso subvertir el orden burgués a través de la rimbaudiana  liberación de los sentidos pero dentro de la férrea estructura de la escolástica marxista, en sus diferentes versiones maoístas o trotskistas.  Sexo, drogas, arte, pose, impostura, irresponsabilidad, autenticidad, compromiso... un cóctel contradictorio que Assayas dibuja con distanciamiento no exento de crítica, un retrato tan certero y bello como inmisericorde, en el que el mensaje está entreverado en la acción de manera que hay que leer entre líneas y fotogramas con atención.

Pro captu lectoris habent sua fata libelli




The East es una obra primeriza, con todos sus defectos, que surge de una vivencia existencial, con todas sus virtudes.  Una ex agente del FBI, contratada por una agencia de detectives cuya clientela son grandes empresas, se infiltra en un grupo antisistema, de corte ecologista, que comete atentados soft contra corporaciones culpables de crímenes medioambientales. Paradójicamente cínica en su inocencia -el espectador puede caer rendido al síndrome de Estocolmo en el que cae la protagonista-, sin embargo, es absorbente en su goce cinematográfico gracias a la producción de los hermanos Ridley y Tony Scott -que una producción contra el sistema capitalista de corporaciones esté financiado por ese mismo sistema fue un pequeño problema de conciencia que sus autores, Zal Batmanglij y Brit Marling, se debieron plantear durante 3,58 segundos aproximadamente- que le imprimen ese ritmo enfático y esteticismo videoclipero que son la marca de la casa.