"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

martes, junio 24, 2014

El neocomunismo postmoderno de Pablo Iglesias en el Ritz

Hay que inventar un nuevo verbo para entender a Pablo Iglesias: "comprenficar", dícese del medio camino entre comprender y justificar a ETA. ¡Ah, esas adversativas "comprenficadoras" de los camaradas marxistas-leninistas!

Evidentemente se pueden explicar científicamente las causas que llevaron a Hitler, a Lenin, a Pinochet o a ETA a buscar el poder mediante la violencia como herramienta política. Pero mientras que la derecha tiende a "comprenficar" a Franco o Pinochet, la izquierda adopta un tono "comprenficador" hacia Lenin o ETA. Ese delgada línea roja en el que el conjunto de causas eficientes se convierten en justificaciones morales (o como diría Renoir "todos tienen sus razones", lo que puede pasar de una razonable tolerancia a una complicidad con los verdugos. Lo que, por cierto, es lo que le sucede a Lanzmann en su entrevista bastarda a Murmelstein en El último de los injustos)



En los casos mencionados la explicación pasa por unas ideologías filosóficas que fomentan el asesinato basado en una concepción política de enfrentamiento aniquilador entre grupos. Por el lado de los fascistas, un enfrentamiento racial o cultural; por el de los comunistas, de clase. Por lo que respecta a ETA la explicación no pasa, como parece considerar Pablo Iglesias, por un "conflicto" (algo que es banal: la política es conflicto; o bien falso, si lo que dice es que hay una "tragedia" irresoluble que conduce a la violencia) sino por una mezcla monstruosa de clasista marxismo-leninismo con nacionalismo racista que les lleva a la mística revolucionaria y al crimen justiciero.

Pablo Iglesias,  como el freak filósofo Slavoj Zizek, representa una versión postmoderna del marxismo-leninismo que en las sociedades avanzadas económica y culturalmente no representa más que un divertimento pseudocultural para entretenimiento bufonesco del aburrido establishment que desayuna en el Ritz.  Pero en países como Venezuela o Argentina es la amarga realidad de un populismo que conduce a la represión y a la pobreza, a la alienación y el caos.  Lo que nos puede servir de referencia para no alimentar irresponsablemente al eclosionado huevo de la serpiente...