"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

domingo, octubre 05, 2014

La entrega, una gran película "católica"

Uno de los personajes de La entrega va a misa todos los días pero no ha comulgado en años. Sólo un católico puede comprender esa anomalía. Película sobre la culpa y la compasión, el pecado y la redención, el guión de Dennis Lehane es un rompecabezas perfectamente hilvanado en el que James Gandolfini nos regala una interpretación póstuma sobresaliente.


 Lehane nos lleva a un plano moralmente complejo en el que es más apreciable la vida de un perro que la de un ser humano, conducido por los axiomas de que el perro es el mejor amigo del hombre mientras que el hombre es un lobo para el hombre.



 Dirigida por Michael Roskam con la misma eficiencia y rotundidad de su opera prima belga The bullhead, Gandolfini está magníficamente secundado por Tom Hardy y Noomi Rapace, cuyo última secuencia romántica es maravillosa en su minimalista resolución, y sobre todo por John Ortiz que da vida a un brillante y muy católico policía hispano que, como también pasaba con el Kevin Bacon de Mystic River, lo sabrá todo pero no tendrá pruebas de nada.



 Como sucedía con John Ford o Alfred Hitchcock, la visión católica de la realidad moral le da un trasfondo trágico que llega más fácilmente hasta el mismo núcleo del mal radical, mientras que desde otras concepciones religiososas o filosóficas apenas se alcanza a rozar el mal banal. Y es esa mayor densidad moral lo que otorga a La entrega esa altura ética que sólo se percibe en las obras de otros grandes autores de novela negra como, no necesariamente católicos, como Dostoievski en Los hermanos Karamazov o Crimen y castigo.