"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, octubre 24, 2014

Ni luditas ni golemitas

Los luditas odian la tecnología, los golemitas la adoran.  Entre ambas posturas extremas se encuentra el artículo que publico en el Diario Córdoba titulado Un kilo y 350 gramos de Platón.  Porque no son incompatibles, por ejemplo, el libro en papel y el libro electrónico, que no participan en un juego de suma cero sino que son compatibles, complementarios y multiplicadores mutuos de sus capacidades intrínsecas. 




Hay diversas historias sobre el Golem (y un fabuloso poema de Borges), la fabricación de una especie de robot en arcilla por parte de un rabino para que ejectuase todas las tareas desagradables.  Esa idea de hacer de la tecnología nuestra esclava pero que finalmente en esa dinámica amo-esclavo acaba de enseñorearse de la relación.  El que hace quiere mandar.  Soy un gran fan de la tecnología pero también aprecio algunos desastres ocasionados por su uso indiscriminado y sin reflexión.  Por ejemplo, alumnos que usan la calculadora para sumar dos y dos (menos en Hong Kong); cierre de salas cinematográficas porque resulta más cómodo y barato descargarse las películas para verlas en el salón de casa (lo que puede valer para Alien vs. Predator 2 pero no para Winter Sleep); cambios en la capacidad de concentración y pensamiento, que se hacen más distraídos y superficiales, como argumenta Nicholas Carr (Superficiales); peligro de que queriendo hacer humanos a los robots terminemos siendo los humanos  los robotizados, como sostiene Jaron Lanier (Contra el rebaño digital). 


PD. Lo peor de los adoradores ciegos de la tecnología es su infantilismo predictivo, tan ingenuo como apocalíptico.  Llevan un siglo anunciando el fin de los libros en papel (desde la aparición del fonógrafo) y medio siglo que las máquinas pensarían.  Todavía estamos esperando a HAL 9000 (que tendría que haber sido construido allá por 1992)