"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

sábado, diciembre 27, 2014

El discurso de Navidad de Felipe VI, rey de España (tres ejes, tres pivotes, tres valores y 50 fotogramas)

En lo que ha sido la mejor película española del año, una respuesta sobria y contundente a la revisionista La isla mínima y la subversiva Magical Girl,  el primer discurso de Navidad del rey de España Felipe VI se ha basado en tres ejes:

  • regeneración política (fundamentalmente contra la corrupción)
  • recuperación económica (microeconomía humanista)
  • unidad de España (en la diversidad)


para lo que apuesta por tres pivotes

  • Constitución
  • Estado de Derecho
  • Estado de Bienestar


todo ello amparado por tres valores éticos

  • la solidaridad
  • la ejemplaridad
  • la eficacia

En definitiva, un gran discurso -podría haber sido por Aaron Sorkin cuando no se dedicaba a impartir doctrina moralista desde el púlpito televisivo (ver Newsrooom)-, en el que se combina La riqueza de las naciones con La teoría de los sentimientos morales de Adam Smith.  Una clase de Educación para la Ciudadanía para un pueblo español que se encamina peligrosamente, como una manada de lemmings, hacia un precipicio político y económico de la mano de populistas flautistas tipo Artur Mas o Pablo Iglesias.  En la línea clásica del regeneracionismo ilustrado español en la que el sentido de la monarquía reside fundamentalmente en un multiplicador aglutinante de las diferencias que nos pueden hacer, efectivamente, más ricos si la fuerza centrípeta de intereses y sentimientos unionistas resultan ser más fuertes que los intereses y sentimientos separatistas.  Teniendo en cuenta, por supuesto, que el unionismo, hoy por hoy, es el defensor de una visión liberal de la soberanía, basada en el concepto ilustrado de ciudadanía, mientras que el separatismo, a día de hoy, es en su mayor parte xenófobo, derivado de un paradigma romántico basado en la tierra, la sangre y/o la lengua. 




















































PD.  La realización fue correcta y eficiente, con un plano muy comentado en el el que el protagonista era un sofá vacío que quería ser metáfora de la Familia Real ausente, del anterior Monarca a la actual Familia Real pasando por los miembros ausentes por protagonizar algunos de los escándalos de corrupción más sonados.  Rápidamente fue objeto de mofa por los más ingeniosos de las redes sociales, que para eso sirve la red de redes, no mucho pensamiento pero gracietas a raudales.



PD.  Me sobran esas flores rojas de Navidad, que detesto, a la izquierda del rey.  Ahí debería estar una bandera española.  Pero me temo que habrá pensado el realizador que hay más gente que odia el rojo de la bandera que personas como yo.