"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, diciembre 26, 2014

South Park, Uber y la regulación del "mercado de bienestar"

En su última temporada South Park sigue planteando problemas sociales, éticos, políticos y económicos desde una perspectiva liberal.  De la paranoia social respecto a ciertas enfermedades -del ébola a la alergia al gluten pasando por el "venenoso" grano de trigo- a la idiotez-estafa de las aplicaciones "freemium" pasando por el conflicto con las webs que ayudan al comercio colaborativo en coches y pisos, como Uber, Blablacar o Airbnb.



En el capítulo Handicar, un niño discapacitado usa su silla de ruedas eléctrica -a la que ha adosado un carrito con una mesa con mantel, un par de sillas y una vela para proporcionar un ambiente íntimo y cool- para transportar a la gente por el pueblo.  Su éxito le lleva a ganar miles de dólares, que empleará en un fondo que sufrague el campamento de verano para los niños discapacitados- y que a distintos negocios se sientan amenazados: el gremio de los taxistas, los vendedores de coches y el fabricante del presunto coche del futuro, el eléctrico Tesla del muy cool y libertario Elon Musk.  Todos ellos se unirán para en una carrera de "coches locos" conseguir hundir al pequeño discapacitado y su floreciente empresa.



El problema que se plantea es el de las barreras a la entrada en un mercado.  En este caso, el transporte, hay varios sectores que han conseguido una situación burocrática privilegiada por parte del Estado a cambio de una contraprestación económica (el sector del taxi) o bien consiguen una serie de prebendas por parte del Estado por considerarse un sector "estratégico".  Por otra parte, se encuentran aquellos que han hecho una fuerte inversión en que el mercado irá por una parte y, sin embargo, se encuentran con que surge alguna novedad - sea tecnológica, organizativa o de otro tipo- que contra las previsiones hace la historia vaya por otro sitio.  Miseria del historicismo que decía Karl Popper.



Mientras que algunas iniciativas no plantean ningún problema económico o jurídico, como Blablacar en cuanto que los directamente implicados no lo hacen por afán de lucro con lo que los problemas derivados de accidentes están cubiertos por las compañías, otros como Uber o Airbnb, en el que se obtiene una ganancia económica por parte de los implicados, sí que podrían ocasionar una problemática debido a daños a terceros, reclamaciones, regulaciones, etc.  Por ello, lo que debería hacerse desde el punto de vista legislativo consiste en una regulación básica que no implique costes fiscales abusivos y que proteja a la parte más débil: los usuarios.

Entre el ingenuo laissez faire y la totalitaria regulación estatal, hay un sendero liberal para la regulación eficaz y proactiva por parte del estado de lo que debería ser la deriva fundamental en nuestra época: el paso del "Estado de bienestar" a "mercado de bienestar".