"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

lunes, marzo 30, 2015

El Fidel Castro capitalista (o el dictador perfecto)



En Libertad Digital se publican dos semblanzas de Lee Kuan Yew, de Carlos A. Montaner y la mía.  Además, también se habían publicado de Juan Ramón Rallo y Xavier Reyes.  No cabe duda de que Libertad Digital ha sido el periódico que más espacio ha dedicado al caso del líder de Singapur, sin duda, un caso a examinar en cualquier MLA (Máster en Liberalismo Aplicado).

Además de la vertiente material Kuan Yew también supo construir una “narrativa”, una retórica de construcción de una nación que constituría la visión espiritual de los singapurenses.  Si en la capacidad de construir una nación se le puede comparar con Bismarck, en cuanto a dialéctica emocional el dictador de Singapur podría ser puesto al lado de Lincoln o Churchill.  También es cierto que tiene que lidiar con una complejidad multicultural que podría ser un infierno pero que ha reconducido con su instinto pragmático mediante, por ejemplo, el reconocimiento de fiestas tan diferentes como la Navidad, el año nuevo lunar o el fin del Ramadán.

A través de una ingeniería social de corte capitalista heredera tanto del espíritu keynesiano como de la regulación inspirada en los Chicago Boys -acompañado por el realismo pragmático de un Henry Kissinger o el Felipe González que tras darse un garbeo por Asia trajo su célebre:  “Gato negro, gato blanco, lo importante es que cace ratones”-, no es de extrañar que tras su muerte el gobierno chino se deshaciese en elogios

“Estadista y estratega asiático con una capacidad de influencia única y que supo aunar los valores orientales con una visión internacional”