"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, marzo 25, 2016

Homenaje a Johan Cruyff

En el año 73 o 74 jugó Cruyff por primera vez contra el Granada CF (me encanta esa camiseta a rayas horizontales). Y es uno de mis primeros recuerdos. Mi padre me llevó a la tribuna del Estadio Los Carmenes, y allí, sentado en el cemento delante de la primera fila, contemplé a un elfo rodeado de orcos. No sabía lo que era un fuera de juego pero sí me di cuenta de que aquel tipo era un fuera de serie. En aquella época los jugadores sólo tenían como tatuajes las cicatrices que les dejaban los tacos de los contrarios. Jugar contra equipos como el del Granada era como luchar en el abismo de Helm pero a lo bestia. Rodeado de tipos hirsutos, montaraces, broncos, Cruyff, barbilampiño y de pelo lacio, muy delgado en comparación, se me aparecía como un ángel jugando en el infierno. Recibir de espaldas era una de las maneras del suicidio. Como Maradona o Zidane (a los que vi en directo.  Y sólo existe el fútbol en directo), o Di Stéfano y Pelé (a los que no) Cruyff era uno esos jugadores por los que pagabas para verle caminar sobre el campo como si fuese un torero en un coso taurino o un general en un campo de batalla. En su caso, una mezcla entre Curro Romero y Napoleón Bonaparte. Era elegante y le cabía el fútbol en la cabeza. David Bowie ha muerto, Cruyff ha muerto y, como en aquella pintada sobre Dios, Marx y Nietzsche, yo me estoy poniendo muy malito.