"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

martes, febrero 28, 2012

Apología y refutación del diario Público

Creo que hay que lamentar la desaparición del diario (impreso) Público.  Era un periódico de extrema izquierda bastante bien hecho.  En general, no leo los periódicos "de mi cuerda" porque me aburre leer las mismas ideas que ya circulan por mi mente.  Sin embargo, en los periódicos no afines me encuentro con paradigmas intelectuales tan diferentes que a veces llego a dudar de que pertenezcamos a la misma especie.  Pero que me sirven como advertencia contra el dogmatismo y la estrechez porque el liberalismo se basa filosóficamente en la ironía y escepticismo que nació con Sócrates y tuvo en un título de Popper su más certera manifestación:  Conjeturas y Refutaciones.  Público es uno de esos periódicos que nos ponen en guardia, con su contrajemplo, frente a la fatal arrogancia que es el primer momento del antiliberalismo entendido como un talante.

Me servía Público como muestra significativa de esa extrema izquierda "de letras" que combina con desparpajo el predominio cultural con la ignorancia económica, la belleza del alma con la defensa de las dictaduras más brutales, en suma, el rechazo instintivo contra los derechos individuales, la división de poderes y la igualdad de oportunidades en aras de una igualdad totalitaria impuesta a sangre y fuego (una metáfora de puertas para adentro; literal cuando se trata de disfrazarse de "turista del ideal" a recorrer el mundo).  Que desaparezca Público no significa que esa izquierda vaya a desaparecer pero ahora se refugiará en madrigueras de internet cada vez más fanáticas y lunáticas.  Porque del mismo modo que Fraga domesticó a cierta derecha carpetovetónica y cerril, Público también servía para conducir dentro del rebaño democrático a los miembros más casposos y pueriles de una izquierda que se ha quedado sin utopías de futuro que ganar pero sometidas al resentimiento de un pasado que perdieron.

Creo, también, que hay alegrarse de la desaparición del diario Público.  Es un síntoma de la impotencia intelectual y profesional de cierta izquierda que sólo es capaz de actuar con el dinero de los demás, de prosperar al calor del pesebre estatal, de la que ha convertido el "Estado de bienestar" en el bienestar de su propio estado parasitario.  Es un síntoma del -como reconoce Antonio Orejudo en su blog- desprecio a la propiedad privada -en su versión intelectual- socava los cimientos económicos de cualquier iniciativa empresarial y la base ética del sistema capitalista.  Es un síntoma de la hipocresía de una izquierda que ataca al capitalismo en la teoría mientras se comporta de la manera más capitalista posible en la práctica.  Es un síntoma de cómo la dimensión digital está arrasando los medios de comunicación tradicionales y aquellos que no saben adaptarse van desapareciendo, arrastrando con ellos su incampacidad de comunicación y su enroscamiento en obsoletos paradigmas. 

Pero combinando lo bueno y lo malo creo que salimos perdiendo con la no presencia de Público en los quioscos.  Porque una sociedad liberal será tanto más libre cuando más pluralidad ideológica y diversidad cultural haya.  Una vez más la izquierda sociológica ha fallado en su responsabilidad de contribuir a la construcción de una sociedad rica y libre conceptualmente.  Usualmente lo hace desde fuera, ejerciendo la censura contra las ideas y los comportamientos que no se corresponden con su unidimensional y reduccionista modelo de sociedad, pero esta vez lo ha hecho desde dentro, cuando desde sus cuadros directivos y hasta sus lectores de a pie han sido incapaces de hacer rentable una propuesta cultural viable.

En fin, que el quiosquero ya no podrá sorprenderse una vez más cuando, de higos a brevas tampoco hay que exagerar, compraba al alimón La Gaceta y Público, los barajaba y me "construía" mi propio y teratológico periódico:  "La Gaceta Pública".


En definitiva, siempre nostálgicos del Shinbone Star

12 comentarios:

rojobilbao dijo...

El primer post es la apología y el segundo la refutación ¿no?

Público era un diario para convencidos muy sectarios. No lo echaré de menos.

octopusmagnificens dijo...

La pluralidad es sana. EL PAÍS, El Mundo y ABC para información y opinión, y Libertad Digital y Público para reírse.

Santiago Navajas dijo...

Gracias por la parte que me toca, Octopus! Pero como Rojo, necesitamos de alguien que nos lleve la contraria, si no sería muy aburrido...

octopusmagnificens dijo...

Lo de reírse va por la línea editorial, no por ti, por Valín, o por otros colaboradores que hacen aportaciones valiosas.

Anónimo dijo...

Muy buen post, Santiago, pero como buen liberal que eres, demasiado ingenuo con la izquierda. Tranquilo, los empleados de Público se han quedado en la calle pero el tal Roures, seguro que se ha quedado con el suficiente dinero de todos para no solamente vivir como un “Rajá” sino para no tardando la izquierda fanática y criminal que representa (el socialismo, la ideología más totalitaria y asesina de la historia de la humanidad), más pronto que tarde montar otra aventura mediática y de nuevo con nuestro dinero.

Una cosa es la libertad de ideas y otra muy distinta es el pensamiento único mediático que impone el fasciosocialismo allí donde se hace con el poder en la sociedad (y ello al margen de que tenga o no el gobierno de ese país, caso de España).

No hay más que darse una vuelta por las cadenas públicas de radio y tv (y privadas) de este país para saber que desde hace cuarenta años rezuman pensamiento único. (con un par de excepciones de ayer por la tarde).

No hay más que darse una vuelta por toda la estructura educativa de esta país (incluida la privada), para saber el adoctrinamiento en el pensamiento único que recibimos desde hace cuarenta años (con la excepción de los cuatro colegios elitistas privados que hay… justo, ¡que casualidad! donde el elitismo fasciosocialista lleva a educar a sus hijos).

…así es que hasta pronto Santiago, que seguro me pasaré por aquí para leer tu estupendo post sobre la inauguración del nuevo “medio” de adoctrinamiento fascisosocialista español.

Un cordial saludo

Pablo el herrero

Anónimo dijo...

"En general, no leo los periódicos "de mi cuerda" porque me aburre leer las mismas ideas que ya circulan por mi mente."

Joder, qué arrogante. Como justo pago a tu pecado acude un bobarro a largar y desdecirse mientras afirma hacer risa de la línea editorial de LD ¿de la parte de la línea que dice que deben bajar los impuestos?

El castigo a tu arrogancia es que un tontolosgüevos no menos arrogante te jalee. Congratulations.

Santiago Navajas dijo...

El "pensamiento único" al que te refieres es una constante en España a izquierda y derecha, es cierto. Precisamente me acaba de decir alguien que ha descubierto mi blog que como me atrevo a escribir las cosas que escribo... y tampoco soy tan radical, no soy Valín, por ejemplo, ya que lo citas y que efectivamente es una de las escrituras maś interesantes en LD.

Me he debido expresar mal para parecer "arrogante". Lo único que quería expresar es mi afición a hacer zapping por todo tipo de webs, periódicos,libros, radios sin estar monopolizado por solo una cadena,un periódico, una editorial... vamos, que no soy lector de un solo periódico ni saco ideas de un solo medio, aunque evidentemente pase maś tiempo en unos que en otros.

Busco en una publicación que amplíe mi punto de vista, abriéndome nuevas perspectivas y no, como también pasa muhcas ocasiones me temo, un simple reforzamiento de los prejuicios.

Esa conducta es tan pobre como quien se dedica a insultar y menospreciar los puntos de vista ajenos escondido bajo un anónimo. Aunque comprendo que quien no tenga ideas tampoco tenga rostro y nombre. Un asunto de personalidad, supongo

J.C.Alonso dijo...

Bueno, yo lo veo más pragmático. Será que ha gustado “Margin Call” y el monólogo del gran Paul Bettany en su Austin Martin… “Público” era un diario con una línea editorial cercana a “L´Humanité” sin la hoz y el martillo pero sumergido hacia la hibridación de Liberation (más francés, trabajado y conseguido: la izquierda idílica). Mr. Roures, tiraba de chequera-esgrimiendo el ejercicio; nunca pongas un duro de tu bolsillo - ideológica, del que hasta ahora fue su adalid: Zp. No puede costear ni solventar un negocio, que es caro y eminentemente subvencionado y esto va por toda la prensa española, que se guarda muy bien de no airear ese privilegio del franquismo: el “subvencionismo” -da igual el color o la orilla- tendrían que tomar algunas lecciones de la prensa anglosajona…Por último, lamentar la pérdida de empleos –hay gente por allí, a la que conozco y hace mucho tiempo que no coincido con ellos, les deseo lo mejor- del mundo periodístico. Pero bueno, como todo...Si eres bueno te reciclas y encontrarás trabajo. Recuérdese donde están muchos de los currantes de “Mundo TV o CNN plus”. Hay que buscarse las habichuelas que decía el cantaor…Saludos

Santiago Navajas dijo...

Muy buena tu comparación con la prensa francesa, cuya variedad también es muy reveladora de lo que trataba de expresar. Incluso por lo que atañe exclusivamente a la crítica cinematográfica.

Sobre ese subvencionismo del que hablas me faltan datos pero efectivamente es un tema para investigar y denunciar.

Peter dijo...

Bien por el anónimo que subraya la arrogancia y bien por el titular al echar marcha atrás y únicamente aludir a que lee de todo.

Por lo demás, me ha sorprendido la sencillez y claridad general del texto, sin autores cool que vengan en mi apoyo como suele (el snobismo incorregible). Y sobre todo la dureza y la simplificación de algunos de los elementos, demasiado burdos, casi de propagandista en el peor sentido. No parece haber término medio. Esto de meter a todos en el saco... Estando de acuerdo con el espíritu de buena parte de lo leído.
Tal vez sea que leer demasiada prensa "enemiga" le hace a uno ser más beligerante. En ocasiones, leer a los propios es lo que mejor refleja las debilidades internas. Un buen liberal es crítico e irónico con casi todo.

Un saludo

Cobarde con pseudónimo dijo...

Seguir a los medios del adversario ideológico no es, en absoluto, exclusivo de liberales cool como Santiago Navajas.

Al menos un tercio de los espectadores del programa de Antonio Jiménez en Intereconomía son militantes del PSOE, sindicalistas y demás miembros de la gran familia socialista, según lo que podemos observar en las votaciones que organizan. Es uno de los detalles más divertidos del programa.


Saliéndome por completo del tema, quería hacerte una pregunta sobre cine, Santiago:

He visto que hay una adaptación cinematográfica de la novela de Houellebecq Las partículas elementales, una adaptación alemana. Si la has visto, ¿qué te ha parecido? ¿merece la pena, o es mejor abstenerse? Los comentarios que he visto por ahí no son muy alentadores, pero siento algo de curiosidad.

Santiago Navajas dijo...

Las partículas la tengo en la pila de dvds para ver. De mañana no pasa y te cuento qué me ha parecido.