"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

domingo, mayo 28, 2006

Triunfa el cine político en Cannes

El más eximio cineasta y extravagante, además de bocazas, ciudadano se queda sin Palma de oro. Definitivamente nos tienen manía los gabachos. Desde que comenzó el Festival en 1939 sólo la ha ganado Buñuel. Y eso si contamos Viridiana, porque cuando se la dieron el diario del Vaticano puso el grito en el cielo al calificar la película de blasfema y las autoridades franquistas renegaron de ella, censurándola.

La Palma de Oro finalmente ha ido a Ken Loach. Con esta película sobre la guerra entre Irlanda y Gran Bretaña trata Loach de hacer que los británicos encaren su pasado imperialista y colonizador. El juicio estético más lapidario de los que he leído sobre la película



Una película que les deja la elección a sus personajes entre ser un cabrón o un mártir es forzosamente mediocre.






Hay que tener en cuenta la sobrevaloración del cine político sesgado a la izquierda en los Festivales europeos, como evidenció la Palma de Oro a Michael Moore y el Oso de Plata a Camino a Guantánamo de Winterbotton. Desde mi punto de vista el cine loachiano de calado social, que en un principio se concentraba en historias mínimas y elusivas, hace tiempo que está amortizado desde que el director se ha autoinvestido de sacerdote moralista y aleccionador.

Ahora sí, el Premio a la mejor interpretación femenina para las seis chicas Almodóvar: Penélope Cruz, Carmen Maura, Lola Dueñas, Chus Lampreave, Yohana Cobo y Blanca Portillo.



Y el director mejicano Glez, Iñárritu se ha llevado el Premio la Mejor Dirección. Además Fernando Alonso y el colombiano Montoya celebraban también su primer y segundo puesto en el Gran Premio de Fórmula 1 en Mónaco. Pleno en español al sur de Francia.



La gran derrotada ha sido Sofia Coppola y su versión rock y rococó de la Francia revolucionaria.

3 comentarios:

abu hamza dijo...

Aquí está de nuevo, fidelísimo a su cadencia cuasianual desde comienzos de los noventa. El abuelo cebolleta (68 eisenstenianos octubres) del cine de guerrilla: Ken Loach, el director más odiado por los asistentes sociales del continente. Poseedor de un discurso tan anacrónico como el de la mayor parte de los cantautores patrios, el bueno de Ken se quedó congelado en el tiempo, atorado sin remisión, en eterna pose amenazadora (hoz en alto); ahora contra el laborismo inglés y antes versus la contrachapada dama de hierro (sí, aquel azote de rojos a la que en los últimos tiempos —¡ay, qué reveladora es la edad!— se la ha visto intercediendo por hombres tan íntegros e inmaculados como don Augusto Pinochet. ¡Y es que la cabra tira al monte!)

A Loach aprendimos a amarlo por sus películas más combativas —¿y más sinceras?—, en las que obreros bien jodidos disfrutaban del "new deal" versión chunga (Riff-Raff, Lloviendo piedras). O como pepito grillo de gobiernos "pragmáticos", dispuestos a llevar la guerra sucia hasta el mismísimo peñón (Agenda oculta).

Respaldado por su guionista habitual (Paul Laverty), lleva décadas tratando de contagiarnos su manía persecutoria, en pos de una audiencia "comprometida" y "sensible a la conjura neoliberal". En fin, haciendo películas para burgueses con mala conciencia, de esos que están más pendientes de las particularidades del acento de Glasgow que no les enseñaron en la Academia de Idiomas que del drama humano de sus criaturas.

Ah, pero no le neguemos su constancia: el hombre se dedica con vehemencia a sus humanitarios propósitos y se considera un certero francotirador. Y no es que uno crea que el cine social se halle precisamente sobrado de buenos títulos... pero quizás el toque Loach sí se ha quedado algo desfasado. La "honorabilidad" de sus fines, a fin de cuentas, no le asegura la excelencia artística.
J.M. de Pedro.

Ignacio dijo...

¿Sesgado a la izquierda el irredentismo católico irlandés? No te digo que no, el propio Loach y su público lo perciben así también, pero yo lo veo como una señal de lo que está llegando a ser la llamada izquierda.

jiang dijo...

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