"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

miércoles, julio 27, 2005

Cadena Perpetua para el asesino de van Gogh

¿Realmente hay contradicción entre la Constitución española y la cadena perpetua? Dice la CE en su artículo 25.2: “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social ... El condenado a pena de prisión ... gozará de los derechos fundamentales de este capítulo” Desde un punto de vista lógico no hay contradicción, en cuanto que la cadena perpetua es un horizonte penal que no tiene necesariamente que cumplirse, si el penado se reeduca efectivamente haciendo posible su reinserción social.

Pero el mero paso del tiempo no presupone que alguien cambie, al menos no hacia mejor. Por lo que limitar el periodo de tiempo a cumplir para los crímenes más graves (con respecto a la Justicia), y para individuos manifiestamente peligrosos para las sociedad (respecto a la prevención), sólo se le puede ocurrir a alguien con el C.I. de un teletubbie.

En Europa hay cadena perpetua en Alemania, Francia, Gran Bretaña que sepa. También en Holanda, el país que constituye el modelo económico y social que más se acerca seguramente a lo que es mi ideal liberal. ¿Por qué en España vivimos en el absurdo de no tener una medida de protección social y de justicia tan básica y racional?

El lobby del Derecho Penal en España lo denomina "populismo punitivo". Lo que subyace al rechazo por parte de este lobby de penas más apropiadas a los crímenes cometidos es la ideología (no se puede denominar de otra forma por su simpleza) de que realmente los criminales no son culpables de sus crímenes, sino que son enfermos en algunos casos y víctimas, la mayor parte de las veces, de un sistema injusto (el capitalista). El escándalo de la impunidad de los menores a la hora de cometer crímenes es sólo comparable a la inexistencia en España de la cadena perpetua para criminales que se vanaglorian de sus asesinatos, sobre todo por lo que respecta al terrorismo.

En mi opinión la pena de muerte es imposible por una imposibilidad lógico-epistémica, y es que si se permitiese se cometerían errores no subsanables (la cuestión moral es discutible, ésta no). Pero la cadena perpetúa sí es posible cancelarla en un momento dado, y además no está en contradicción con la posibilidad de reinserción. Contra lo que sí está es por la reinserción apriorística que presuponen absurdamente los que se oponen a ella. Nadie tiene que arrepentirse necesariamente, por lo que dejar en libertad a aquellos que volverían a cometer el mismo crímen por el que fueron a la cárcel significa convertirse en un cómplice de los crímenes cometidos.

En este caso la justificación de los jueces holandeses para condenar a Mohamed por el asesinato del director de cine Theo van Gogh es trivial en su sentido común, sentido de la decencia y sentido de la justicia:


es el único castigo adecuado para un crimen que amenaza con minar la democracia holandesa y el sistema democrático. Y dado que Mohamed Bouyeri ha confirmado repetidamente su falta de remordimiento y arrepentimiento parece evidente la imposibilidad de que Bouyeri pueda volver a la sociedad.


Lo especifico porque esta mañana ya he visto en las televisiones españolas simplificar acerca de los razonamientos del juez.


Durante el juicio se volvió el asesino hacia la madre de van Gogh. Le dijo que no sentía haber matado a su hijo y que no sentía ninguna piedad por ella porque la consideraba una infiel. Dijo actuar en nombre del Islam, movido por su Fe, que le manda matar a todos aquellos que insulten a Alá y su Profeta.

Como en el caso de los terroristas de Londres, Bouyeri era hijo de inmigrantes (marroquíes), educado en Holanda, pero con conexiones con grupos de musulmanes sirios que lo introdujeron en los inextricables caminos de la oración y la meditación (para que luego protesten de las videoconsolas)

Así que ojo estimado lector, si ves esto te puedes convertir en la siguiente víctima.




En España, sin embargo, asesinos como Bouyeri, terroristas de la peor calaña que se enorgullecen de sus crímenes y declaran públicamente que no han dejado de pensar como lo hacían (del Grapo a Eta) se pasean impunes gracias a la estulticia de las almas bellas.

Dada la fealdad miserable del tipo prefiero poner una imagen de la diputada y coguionista del film Sumisión (lo que significa "Islam" por cierto), también amenazada de muerte por este psicópata braceando en un mar de injusticias (las que él y sus secuaces provocan)



y a Theo, fumándose un puro

2 comentarios:

Manu dijo...

La cadena perpetua es una pena de muerte en la que el Estado no ejecuta. Simplemente espera el final de la vida del condenado.

jiang dijo...
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