"Las ideas son menos interesantes que los seres humanos que las inventan" FranÇois Truffaut

viernes, febrero 06, 2015

Birdman o el vicio de ser un alma bella

No tenía claro durante la proyección si Birdman era una mala película con buenos momentos o una buena película con malos momentos hasta que llegó al final... o lo que debería haber sido el final ajustado a lo que se nos había transmitido, tras lo cual continuó hacia otro final mentiroso que mostraba a las claras que todo era pose y afectación, sobreactuación cinematográfica y declamaciones de cara a la galería.



"A thing is a thing, not what is said of that thing" es el leit motiv que tiene en su espejo del camerino el que fue en su día celebridad de Hollywood mientras trata de reconvertise en actor en Broadway.  De los cómics de la Marvel a las filigranas literarias de Raymond Carver parece haber la misma distancia que entre la Big Mac de MacDonald y la tortilla deconstruida de Ferrán Adrià.  Pero del mismo modo que el chef catalán iba contracorriente al defender el modelo industrial de calidad de la fast food, Birdman se compromete demagógicamente a sumarse al cliché políticamente correcto en contra del cine comercial representado por las películas de superhéroes.




Fue Kant el que introdujo el problema en la filosofía al distinguir entre el noúmeno y el fenómeno, lo que es y lo que aparece de lo que es.  Sólo que para el filósofo alemán el fenómeno lleva todas las de ganar porque es fundamentalmente un producto de la actividad de la conciencia que produce el conocimiento al mezclar sin agitar las impresiones que parecen provenir del oscuro e inalcanzable noúmeno.  No importa.  Desde entonces hay una aspiración a la autenticidad del ser en detrimento de la superficialidad del parecer-ser.  Esa dicotomía que defendería la preeminencia de la densa ontología frente a la evanescente epistemología la hace película Birdman sobre la dicotomía entre ser alguien y aparecer en las redes sociales tipo Twitter.  Ese aspirante a la esencia que es  se encontrará siendo una celebridad paseándose en slip por el centro de Nueva York en calzoncillos lo que dará lugar a que sea filmado por esos nuevos émulos de Vertov armados de móviles con cámara incorporada.




En el verdadero final de la película, o en aquel que hubiera conseguido dotar al film de un sentido trágico y autenticidad moral que pretendía, se vuela los sesos en el escenario.  Sin embargo, y pesar de haber apuntado claramente a la sien izquierda, se vuela la nariz.  Iñárritu, contra toda lógica y moral, se desentiende de su historia para ganar celebridad, para conseguir el aplauso fácil de las almas bellas que no hubieran soportado que cayese el telón tras el suicidio y un rotundo The End.




Lo mismo que con la película acontece con Michael Keaton y el resto del reparto, una indiscernible clasificación entre buenos actores haciendo de malos intérpretes o viceversa.  


Efectivamente, una cosa es una cosa y no lo que se dice de ella.  Lo que aplicado a Birdman muestra que puede haber una contradicción abisal entre una cosa y otra.

3 comentarios:

Masgüel dijo...

No tié na que ver pero meacordao que también te gustaba. Lo último de Curtis, por si se te pasa:
https://www.youtube.com/watch?v=jXcpDO8_3qU

Un abrazo. Y a seguir en la brecha, que para eso estamos. :)

Santiago Navajas dijo...

Gracias, Masgüel!!! Ya estaba descargándomelo. Si, que me quite tantas "inrritaciones" que decía mi abuela. Thanks!!!

Santiago Navajas dijo...

Por cierto, ya hay subtitulos en inglés en opensubtitles...